Phoenix, Ariz., julio 28.- Cuando faltaba un día para que
entrara en vigor la ley Arizona, que criminaliza la inmigración indocumentada,
una juez bloqueó el miércoles las partes más polémicas de la legislación, con
lo que le brindó una importante victoria legal a los opositores de la medida.
La ley aún deberá entrar en vigencia mañana jueves, pero
ahora sin muchas de las disposiciones que enfurecieron a los opositores,
incluyendo secciones que requieren a los agentes que hagan cumplir otras leyes
que comprueben si los sospechosos residen legalmente en el país.
La juez federal Susan Bolton también puso en suspenso una
parte de la ley que obliga a los inmigrantes a portar sus documentos en todo
momento y que hacía ilegal que los trabajadores indocumentados solicitaran
trabajo en lugares públicos.
Bolton declaró que esas partes deben ser dejadas en suspenso
hasta que los tribunales resuelvan los problemas que conllevan.
Otras disposiciones de la ley, muchas de ellas de
procedimiento, o revisiones ligeras a la vigente ley de inmigración de Arizona,
entrarán en vigor en el primer minuto del jueves.
El fallo se produjo justo cuando la Policía estaba haciendo
preparativos de último minuto para comenzar a aplicar la ley y mientras
activistas estaban planeando grandes manifestaciones contra la medida.
Al menos un grupo de activistas pensaba despojarse de sus
documentos de identificación antes de bloquear el acceso a las oficinas
federales, en un abierto desafío a la Policía para que les pida sus documentos.
Es probable que la mayoría de las protestas se cancelen
debido al fallo de Bolton, quien de repente se convirtió en una figura crucial
en el debate sobre la inmigración cuando se le asignaron las siete demandas
presentadas contra la ley Arizona.
La Policía
de todo el estado, fronterizo con México, dio el martes los últimos toques al
entrenamiento de los agentes, incluyendo la forma de evitar la etiquetación racial
y la posibilidad de un gran incremento de las detenciones.
La etiquetación racial (“racial profiling” en inglés) se
refiere al uso incorrecto de la raza de un individuo o grupo étnico por la Policía como un factor
para decidir si aplica la ley, como en el caso de pedirle a una persona que se
detenga por una infracción de tránsito.
En Phoenix, el alguacil del condado de Maricopa Joe Arpaio
pensaba realizar su 17ª batida contra la delincuencia y la inmigración ilegal,
sin consideración al fallo de la juez Bolton.
Arpaio, famoso por su dureza con la delincuencia y la
inmigración ilegal, enviará unos 200 agentes y voluntarios a vigilar las
infracciones de tránsito, localización de delincuentes prófugos y otros
delitos. En sus redadas han caído también indocumentados buscados por la
justicia.
“No esperamos. Nos limitamos a actuar”, dijo Arpaio. “Si
existe una nueva ley, la haremos cumplir”.
En México, la
Secretaría de Relaciones Exteriores emitió el martes una
declaración indicando que incrementó la ayuda consular a sus ciudadanos
residentes en Arizona, en preparación a la entrada en vigencia de la nueva ley.
La
Secretaría agregó que México envió personal y recursos
adicionales a cinco consulados en Arizona para brindar asistencia y ayuda legal
e dijo que “está dispuesta a adoptar las medidas inmediatas necesarias para
proteger los derechos de los mexicanos en Arizona, sin consideración de su
situación de inmigrantes”.
Entretanto, los abogados del Departamento de Justicia
rechazaron una propuesta para fusionar su demanda y la de un policía contra la
nueva ley de inmigración en Arizona.
Con el argumento de que se perjudicaría o demoraría su
acción, los abogados federales se pronunciaron en contra de la propuesta del
policía de Phoenix David Salgado, de consolidar ambos casos.
El abogado del policía sostiene que las demandas son
prácticamente idénticas porque coinciden en que la ley federal de inmigración
anula la normativa de Arizona, y buscan impedir que entre en vigencia.
El Departamento de Justicia dijo que ha impugnado más
secciones de la ley que Salgado y que los argumentos federales de que la
legislación federal anula a la de Arizona difiere de los que expuso el agente.