CONAGUA y el mal de la burocracia permanente


Por Alberto Vizcarra Osuna

 

            Hay quienes, al permanecer por muchos años en la burocracia, pasan a ser una casta al servicio de intereses privados en las dependencias públicas. Llegan a cobrar un poder paralelo que desafían incluso a las facultades ejecutivas del gobernante en turno. Este podría ser el caso del Director Técnico de la CONAGUA en Sonora, Lucas Oroz Ramos, quien fue uno de los principales instrumentos del gobierno corrupto de Guillermo Padrés y de los grupos económicos que usaron a ese gobierno para imponer la operación ilegal del Acueducto Independencia.

 

La vida burocrática en esas condiciones los hace que pierdan personalidad. Terminan sometidos por el entramado de intereses privados que los sostienen en los puestos y pierden todo sentido de responsabilidad asociado a las instituciones a las que deberían de servir. Recientemente Oroz Ramos presentó el informe sobre los almacenamientos de agua en el sistema de presas del Río Yaqui y presumió que los volúmenes almacenados a la fecha son suficientes para asegurar los cultivos de invierno y de verano en el Valle del Yaqui.

 

Implícitamente, el juego de números que hace el burócrata, atiende más a la finalidad de hacer aparecer que la operación del Acueducto Independencia no afecta ni afectará la disponibilidad de agua en la cuenca baja del Río Yaqui, que a la realidad hídrica que se está viviendo en la región.

 

Como se sabe, por acuerdo de los usuarios del Distrito de Riego del Río Yaqui, se suspendieron los cultivos de verano de este año, con la intención de lograr un ahorro que permitiera llegar al ciclo otoño-invierno, que inicia en octubre, con un almacenamiento de cerca de 6 mil millones de metros cúbicos. No obstante la medida, los almacenamientos apenas alcanzan los 5 mil doscientos millones de metros cúbicos, volumen inferior a los 6 300 millones que se tenían hace dos años en estas mismas fechas. Datos que revelan que la condición errática de las lluvias y la operación ilegal del  Acueducto Independencia ya afectan las actividades productivas del sur de Sonora.

 

Lucas Oroz, hace ahora lo mismo que hizo durante el gobierno de Padrés: evadir deliberadamente la realidad hídrica referida. Presume la existencia de 5 200 millones de metros cúbicos de agua en el sistema de presas del Río Yaqui, pero tramposamente oculta el hecho de que los parámetros o normas internacionales para la sustentabilidad en el manejo de presas, exigen que un tercio de la capacidad total de almacenamiento de los sistemas debe de ser siempre una reserva intocable. En este caso, solo se debe disponer de 2 800 millones de metros cúbicos para los cultivos que inician en octubre. Lo cual, hasta el momento, no garantiza que se pueda cubrir plenamente el hectareaje que comprende el ciclo otoño-invierno, mucho menos el de primavera-verano del año entrante, contrario a lo que sostiene el burócrata de CONAGUA para encubrir las afectaciones del acueducto y la tensión hídrica que hace inviable técnicamente su operación.

            

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