Estas líneas…


+ Guaymas, mágico pase de “tronado” a sujeto de crédito; de eso acusaban a sus antecesores; Curiel, “el beso de Gándara”; riñen regidores del rumbo perdido


Agustín Rodríguez L.


GUAYMAS, Son.- “El yeli”, apreciado amigo de la juventud, me platicó la charra del mesero y el comenzal, cuando el primero pedía lo que su apetito le indicaba.

Como todo le corregía, el hambreado cliente termina diciendo: “Entiendo… entonces el que se va a ir a /&%$ a su m/&%$ soy yo”.

Viene al caso porque tenemos dos años y meses escuchando el llanto de Lorenzo de Cima por el abuso de su antecesor, de pedir prestado con engaños y endeudar a Guaymas para echarse unos pesos –muchos, dice, pero es hora de que no lo comprueba pese a lo fácil que sería-, para que hoy salga con que ya pueden prestarnos. Fuimos tan buenos para administrar, que nos ofrecen 420 millones más.

¡Vade retro, satán!

De pronto, todo está bien. Una calificadora que no conozco (no es Moody´s, no es Standard and Poor´s), Fitch Ratings, dice que ya estamos listos para volver a pedir, según un comunicado que me envió la oficina de prensa del alcalde.

Resulta que la firma es una de las más vigiladas por la Bolsa Mexicana y la Comisión de Valores, por no portarse bien al hacer su chamba.

La buena nueva es, somos sujetos de crédito. La mala, que fuera cierto que el anterior alcalde fue tan poderoso como para borrar unas horas las cifras rojas de sus cuentas, nos soltaran 360 millones de pesos y reponerlas al otro día. Si así fuese ¿estaría sucediendo de nuevo?

El caso me recuerda la forma de operar del ex empleado fiscal Enrique Bueno Guerra, quien utiliza estas armas y las observaciones relevantes del ISAF, para mover a favor o en contra los números. El personaje que trabajo con el Bebo Zataráin, es hoy el contador de Lorenzo de Cima. Y hace lo que sabe hacer.

Eso explica por qué, como por arte de magia, la comuna sale de su tracalera posición y –lo pidió ayer el alcalde a sus regidores—si lo aprueba el Cabildo, tendrá el préstamo y aquí no ha pasado nada.

Pregúntome: ¿Qué pasa al interior del Ayuntamiento?

Y ni siquiera podemos preguntar a los regidores, cuyo criterio varía cotidianamente y terminan peleados entre ellos.

Ya vio al señor Cházaro, enojadísimo porque el PAN hacía cosas malas y se fue a MORENA. El alcalde le compra de nuevo a su papelería y ya le aprueba todo. Por eso lo corrió MORENA a donde quiso refugiarse.

O el perredista José Guzmán, picapiedra rancio en posiciones oficiales, cuyas regidurías le dejan satisfacciones al margen de su responsabilidad con la gente. Enfrenta a Alfonso Uribe del PRI, para cuidar –es vox pópuli—que no le corran a su hijo de la subdirección del Deporte, cargo que no se ocupa… pero cuesta.

Bueno, pues si reestructuran o no, solo sabremos lo que el informe contable diga, pues insisto, eso sí hace muy ben el alquilado tesorero.

CURIEL: LA SOMBRA DE GANDARA

José Guadalupe Curiel habló aquí del Movimiento Alternativo Sonorense, nacido del frustrado plan del navojoense para aliar al PRD con el PAN. Los “Chuchos” pusieron el grito en el cielo y lo expulsaron –no más de saliva, al final no corrieron a nadie--, por eso es que muchos nombres estaban en las dos siglas cuando el Instituto Electoral de Sonora le dio “palo” hace unos meses a esta integración.

Hace unos días, el INE desde Guadalajara, mandó decir que dieran el registro como partido local al MAS. Los consejeros sonorenses cedieron. Oficialmente, el freno era la falta de requisitos, pero se atrevió Curiel a decirnos por qué el bloqueo: el beso del diablo. En este caso, de Gándara, quien compró la idea de unir a esos dos partidos y así ganarían de calle en 2015. No pudieron unirlos y no ganaron.

A la fecha, políticos en el poder creen que Curiel sigue con la figura del reconocido empresario a sus espaldas, cosa alejada de la realidad, pero el sambenito le pesa, como a mucha gente, y es la mejor forma de alejarlos de las oficinas donde se reparten posiciones en el sexenio en marcha. Ojalá no sean demasiados cuando llegue la hora de pedir votos.

En el desayuno ofrecido por la magnífica mano de Karla García del Real y Rosy Dórame, confirmó Curiel la importancia de Guaymas en esta lucha. Allí supimos que Tony Dórame y Porfirio Villa diseñaron el logo del partido, cuyo origen es el Movimiento Alternativo, una corriente interna en el puerto a la que solo se agregó Sonorense y se adoptó en la entidad. Todo tiene mensaje.

Ah, no contemplan a Manuel Villegas, a quien ubican buscando partido. No, dice Curiel, a él lo deberá proponer su partido. Pero le seguí la mirada y como que en el fondo pensaba en esa posibilidad. A ver.


JARAMILLO NO SE HA IDO

Alán Jaramillo Pérez, abogado defensor de causas perdidas para priístas de Guaymas –y las ganó, pero le hicieron “manita de cochi”--, no salió del Ayuntamiento de Guaymas cuando lo corrió Lorenzo de Cima de la Secretaría.

Sigue como bien pagado asesor, pero además es socio de la empresa que por ser de amigos del alcalde, cobra sin licitación de por medio, rezagos del impuesto predial, unos 242 millones de pesos.

Pero Alán, ave de tempestades y culpable confeso de corrupción según su muy florido lenguaje, no está solo en esa cobranza que hagan o no, les deja comisiones. Es socio de Francisco “Pío” Ponce, beneficiario del dinero público cuando hay gobierno azul, y de Francisco Manzanarez, quien podría ya ser un delincuente porque es funcionario a cargo de controles en el Catastro, donde pueden hacer favores a cambio de arreglos por prediales. No le digo pues.


DE SALIDA:

1.- Felicito a la autoridad empalmense. Pese a la ruina que enfrentan, mantienen su agenda cívica y cultural y eso es una actitud responsable, pues junto con el deporte, son la mejor herramienta para encausar a la juventud por el buen camino, hoy que es tan difícil convivir alejado del mal.

2.- Era de madrugada cuando la diputada por Guaymas, Susana Corella, lanzó el ¡eureka! Sonora tendrá del presupuesto federal aprobado en ese momento, 47,640 millones de pesos. Nos drá detalles personalmente en las próximas semanas.

3.- Que insistir por los parquímetros para el centro de Guaymas. Hasta ahora sé por qué: parientes del senador Pancho Búrquez ofrecen compensar el esfuerzo de adquirirlos a sus empresas. Eso no es congruente con el pregón de honestidad que el representante en la Cámara Alta hace cada rato. Alguien le debería avisar del lucro que hacen con su apellido.

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