
Samuel Valenzuela
La clase política de todos los partidos en Sonora andan de fiesta, pero no por la proximidad del Festival Ortiz Tirado en Álamos o la Fiesta del Pueblo por el Carnaval de Guaymas, sino por la lenidad del Instituto Estatal Electoral de Sonora que les permite volverse la bichi con campañas anticipadas.
Ni siquiera se les ha sacado alguna tarjeta amarilla, si no contrario a eso se anunció en todo lo alto el monto del financiamiento a partidos para este año por 173 millones 917 mil 988.24 pesos, sí, recursos públicos sumados a los de grupos del crimen organizado, empresarios apostando al tráfico de influencias con futuros gobernantes, más las piscachas de las cuotas de sus militantes.

Los del PRI hacen su luchita.
En el curso de este año el partido MORENA recibirá 31 millones 689 mil 292 pesos; el PRI, 21 millones 013 mil 112; el PAN, 20 millones 721 mil 709; el PT, 18 millones 965 mil 008; Movimiento Ciudadano, 17 millones 617 mil 199; el Partido Verde Ecologista, 14 millones 569 mil 206 pesos; Nueva Alianza Sonora obtendrá 13 millones 123 mil 471 pesos; Encuentro Solidario Sonora, 12 millones 384 mil 759; el Partido Sonorense, 9 millones 622 mil 610; y el PRD Sonora, 9 millones 146 mil 046 pesos.
Deben andar felices como las lombrices en una fosa séptica y eso trasciende en sus eventos diversos en donde ya ni las formas se guardan frente a una ciudadanía cautiva y castigada por el bombardeo de discursos del autoelogio de quienes dicen son sus salvadores de la violencia criminal; del deterioro de la infraestructura urbana en ciudades y de las carreteras, de la carencia de medicamentos, de la escalada inflacionaria, de la pobreza alimentaria y tantos males sociales más, agudizados en los últimos años.

Se reagrupa el padrecismo.
Los del PAN se refocilaron en un evento donde el exalcalde de Hermosillo Alejandro López Caballero requeteconfirmó sus pretensiones de regresar a ese cargo con el respaldo de la caterva de corruptos comandados por Guillermo Padrés Elías, pero antes, se publicitó de forma gráfica una reunión privada en la Ciudad de México donde lucen sonrientes los dirigentes del PAN a nivel nacional y del estado con el alcalde Antonio Astiazarán, cuya versatilidad ideológica y política fue ratificada pocas horas después al asistir como invitado especial en un evento del PRI en el que su dirigente, Lupita Soto tomo la protesta a mandos en Hermosillo, de la resucitada CNOP y del Movimiento Territorial.
Duro el golpe del munícipe de Hermosillo al cantaleteado exclusivismo del dirigente estatal del PAN, Gildardo Real Ramírez, en el marco de un mensaje muy confuso de parte del guaymense a eventuales aliados como Movimiento Ciudadano, el Partido Sonorense y en un descuido para el partido Verde, y más confuso aún para las bases de esos partidos, que, si bien no son muchas, también cuentan.
Por el lado del oficialismo las cosas se escriben con palabras mayores, en el marco de una tendencia donde parece imponerse la onda grupera, y bueno, esos son los riesgos de las campañas adelantadas, las cuales como se sabe, desde hace casi dos años iniciaron Javier Lamarque, Lorenia Valles, Heriberto Aguilar, a la que ahora se suma Célida López, quien por lo visto, con tirarle a la candidatura a la gubernatura le tirarán con el distrito electoral federal 01, con cabecera en San Luis Río Colorado.

Calman onda grupera en MORENA.
Muchas lecturas dejó un evento con pretensiones de informe del Heriberto en Guaymas, quien se mantiene con la mano levantada para ir por la gubernatura de tres años; la Lorenia sintiéndose desplazada por Lamarque, quien obviamente tiene las bendiciones del gobernador Alfonso Durazo y de la presidente Claudia Sheinbaum y seguramente la tómbola coincidirá en eso.
El jaloneo está como el mírame y no me toques, aunque tenemos la percepción de que como la Célida, el Heriberto y Lorenia le tiran arriba para ver si le pegan más abajo, ella para ser candidata a la alcaldía de Hermosillo y él para ir por Guaymas, en donde a propósito, sin aspavientos hace lo suyo Karla Córdova en la construcción de posibilidades en caso de que se siga descomponiendo la rebatinga entre Lamarque, Lorenia, Heriberto y ahora la Célida.
Y como al presidente del IEES, Nery Ruiz Arvizu se le perdieron las tarjetas amarillas, entró al quite el mero gobernador Alfonso Durazo Montaño, también presidente del Consejo Nacional de MORENA, quien vía el secretario de Gobierno, Adolfo Salazar Razo arrejunto a todos los bandos en discordia, a excepción por alguna razón del mentado Heriberto Aguilar y la también mentada Célida López, quien a lo mejor anduvo tras bambalinas en el mitin de su benefactor de antaño López Caballero.

Curiosa campaña juar juar.
Pero sí estuvieron en la segunda oficina más refrigerada de Palacio de Gobierno Lorenia Valles, Javier Lamarque, la dirigente del Partido Encuentro Social, Paloma Terán Villalobos; la dirigente de Morena, Judith Armenta; el dirigente del PT, Ramón Flores y el número dos de ese partido, Froylán Gámez; el dirigente del Partido Verde, Sergio López Ramírez; el dirigente de Nueva Alianza, Manuel Fernando Aguirre; la Subsecretaria de Desarrollo Político, Bernardeth Ruiz Romero y el Presidente del Consejo Estatal de Morena, David Mendoza.
No tenemos idea de lo ahí platicado, pero seguramente nuestro amigo de extendido lomo les dirigió enérgico mensaje del jefe político de todas y todos ellos para que sus proselitismos adelantados no generen tanto oleaje y no se estén madreando entre ellos y ellas, y en lo posible, privilegien la unidad, frente a una oposición ansiosa por verlos fracturados, así como se ven ahora pues.
Es previsible que la llamada de atención o leída de cartilla surta buenos efectos y el agua retorne a su nivel por esos lares, para que de esa forma las y los protagonistas se ocupen de temas importantes o al menos para lo que les pagan, porque mientras queman pólvora en infiernitos, grave amenaza se cierne sobre México y los mexicanos, por los pocos resultados del oficialismo en el combate al tráfico de drogas y a la urgencia del orate neofascista Donald Trump por desviar la atención de su pedófila existencia.

México bajo asedio.
A los partidos se les acabaría su fiesta y danza de los millones por los efectos que vienen de la alerta de seguridad aérea dirigida a operadores y aerolíneas estadunidenses, ante la existencia de situaciones potencialmente peligrosas en regiones específicas del espacio aéreo mexicano sobre el océano Pacífico y el Golfo de California, sin duda es el preludio de operaciones militares de la Fuerza Aérea gabacha y antesala de incursiones terrestres en suelo mexicano.
Así ocurrió en Venezuela para propinar un golpe de alto impacto por la detención de Nicolás Maduro y establecer un régimen dócil a la ocupación de facto, dada la complacencia de venezolanos ejemplificada por la señora Corina Machado y su estupidez de regalar al orate de la Casa Blanca su medalla Premio Nobel de la Paz solo por haber quitado de en medio al dictador, y como se dice, el que por gusto es buey, hasta la coyunta lame.
Tenemos la impresión de que en el caso de una agresión armada contra México, las cosas serán distintas y las unidades Deltas especialistas del ejército gringo no la tendrán tan fácil frente a las habilidades guerrilleras de carteles del narcotráfico que operan en diversas regiones de la república, además que no creemos que las fuerzas armadas de nuestro país se quedan con los brazos cruzados, a no ser que esa sea la instrucción de su suprema jefa.

Tenebrosa regeneración.
En ese tema deberían estar ocupados partidos políticos, particularmente MORENA y aliados, para en conjunto con partidos de oposición constituirse en un frente común en contra del expansionismo del déspota inquilino de la Casa Blanca y si bien habrán muchos que consideren que con una intervención militar gringa podría acabarse el narco gobierno en México y echar a narcopolíticos incrustados en altas esferas de la política mexicana, hay quienes consideramos que es sería un alto costo para la integridad territorial de nuestro país.
Independientemente a los ya pocos espacios democráticos disponibles para enfrentar a la hegemonía oficialista, lo cierto es que en estos momentos ya inició la cuenta regresiva para una intervención directa de las fuerzas armadas de los Estados Unidos en territorio nacional, y frente a dicha realidad, sorprende la displicencia del gobierno mexicano al asegurar vía la secretaría de Infraestructura, de Comunicaciones y Transportes, de que no hay ningún problema.
Bueno, al menos eso se dice en público, porque luego de anunciarse sobre las restricciones de vuelo por parte de la Federal Aviation Administration (FAA, por sus siglas en inglés) y la alerta de seguridad aérea dirigida a operadores y aerolíneas estadunidenses, ante la existencia de situaciones potencialmente peligrosas en regiones específicas del espacio aéreo mexicano, se sabe de prolongada reunión de la presidente Sheinbaum con su gabinete y la nomenclatura militar mexicana.

Otra ropa, misma mierda.
Es una advertencia particularmente sobre el océano Pacífico y el Golfo de California, pero se hace sobresalir la región oceánica de Mazatlán, Sinaloa para evitar accidentes, por operaciones militares en el Pacífico y por eso la recomendación al volar por esas zonas al combinarse posibles actividades militares y eventuales interferencias en los sistemas de navegación satelital lo cual representaría riesgos para las aeronaves y usuarios.
Pues a ver como nos va ante lo que parece irremediable, faltando solo que en estos días los asalariados servidores de la nación aparezcan entrenando tácticas de guerra convertidos en milicias populares junto a jóvenes que construyen futuro y que batallones del Ejército Mexicano, la armada dejen de lado tareas de albañiles, operadores de hoteles y constructores de vías de ferrocarril y la fuerza aérea haga algo más que acrobacias y vuelos de paseo, para tratar de defender con cierta dignidad lo que se avecina desde el norte.
Y si tal circunstancia en México se embona con el criminal racismo en escalada en Estados Unidos que perpetran hordas enmascaradas al servicio del Reichstag con sede en Washington en contra de migrantes y la población anglosajona o de color que los apoya, pues las cosas empeoran porque ya no habrá donde esconderse.
Y como decía mi amá, de ponerse dura la cosa nos vamos al rancho con todo y buquis.