Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Dada la importancia del posicionamiento del gobernador Alfonso Durazo Montaño subido a sus redes sociales, respecto al contenido del libro “Ni Venganza ni perdón” en el cual se atribuye financiamiento del crimen organizado a su campaña por la gubernatura, se transcribe íntegro.
“Esta fotografía fue tomada el 13 de septiembre de 2021, durante mi toma de protesta como gobernador del estado de Sonora.
“Ni ese día ni en ningún otro momento Julio Scherer me advirtió sobre la existencia, o siquiera sobre el riesgo, de algún esquema de financiamiento ilícito relacionado con Sonora.
Jorge Fernández Menéndez.
“Por la relación cercana y de confianza que hemos sostenido durante años, ambos sabemos que jamás he recibido ni un solo peso de procedencia ilícita ni de persona alguna vinculada a actividades de esa naturaleza.
“Hace unos días, de forma privada, le expresé la importancia de aclarar públicamente que yo no participé en ningún esquema de financiamiento irregular, ni relacionado con Carmona ni con algún otro personaje similar.
“Su respuesta fue: se trata de una “fe de erratas”, que lo referido correspondía a 2018 y que de esa forma quedaría aclarado que, no tengo ni tuve ningún vínculo con quienes se mencionan en sus dichos. “Hasta hoy, no ha habido ninguna precisión pública.
“Lamento que una amistad de muchos años se vea afectada por la falta de una aclaración indispensable. Si bien en su libro no se me menciona de manera directa, sí se alude a “Sonora”, y esa generalización imprecisa conlleva el riesgo de que se me atribuyan hechos que jamás ocurrieron.
Julio Scherer Pareyón.
“Como gobernador del estado, y por la responsabilidad frente a quienes me otorgaron su confianza, me veo obligado a rechazar de manera categórica cualquier insinuación falsa que pretenda atribuirme, aunque sea de forma indirecta, en esa publicación.
“La historia merece ser contada como fue, no como a algunos les conviene recordarla.
“¿Cuántas fe de erratas más harán falta para decir toda la verdad?”.
Hasta ahí el reclamo de Durazo Montaño en el marco de las múltiples reacciones generadas por la citada obra literaria firmada por quien fuera el poderoso secretario de la Consejería Jurídica de la presidencia y el periodista Jorge Fernández Menéndez.
La postura del gobernador de Sonora no es cualquier cosa dadas las implicaciones del contenido de dicho libro, luego de que además el hijo de Scherer Ibarra, el diputado federal Julio Scherer Pareyón haya metido a su gobierno en un embrollo jurídico relacionado con la concesión del libramiento de Nogales en el área del recinto fiscal de esa frontera.
Como se recordará, la fiscalía General de la República judicializó en septiembre de 2023 la presunta concesión ilegal dicho libramiento, con la ayuda de funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a Operadora de Caminos Carreteros Nogamex, propiedad de Jaime Aceves, socio del diputado Julio Scherer Pareyón.
Colosio Riojas y Álvarez Máynez.
No sabemos en qué quedó ese asunto, pero por lo pronto se percibe que los Scherer son proclives a causarle problemas al mandatario sonorense, quien hace bien en exigir una aclaración puntual y desterrar de forma categórica cualquier implicación del narco en su elección.
Por otra parte, breve nuestro abordaje respecto a la eventual postulación de Luis Donaldo Colosio Riojas a la gubernatura de Sonora en 2027, pero fue suficiente para media docena de reacciones, desde el beneplácito de una decisión de esa naturaleza de Movimiento Ciudadano, hasta el descarte absoluto.
Entre los argumentos expuestos de una y otra tendencia se mezcla lo que suponen es una relación fraterna entre el gobernador Alfonso Durazo Montaño y el hijo del asesinado en Lomas Taurinas hace casi 32 años; que su ahijado no enfrentaría al proyecto sucesorio de un gobernador que como ningún otro del pasado es mano en la definición.
Otro expone dicha cercana relación como elemento adicional para la concreción de tal candidatura y alternativa segura para cerrar la pinza que garantizaría un plácido séptimo año para el nativo de Bavispe, frente otras de su propio partido con vocación a la traición política y/o incompetentes.
Autodestape epistolar.
Otro mencionó requisitos constitucionales y arraigo para ostentar con legitimidad sus aspiraciones a la gubernatura de esta entidad, aspecto, dicho sea de paso, sin limitante alguno para quien nació en Magalena de Kino hace 40 años, cubriendo el requisito constitucional toral de “Ser mexicano por nacimiento, hijo de padres mexicanos y nativo del Estado”.
Miren, estas reacciones derivan de declaraciones recientes del dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez y reforzadas por la líder en Sonora de ese partido, Natalia Rivera Grijalva, sin que, por lo pronto, Colosio Riojas haya emitido opinión al respecto.
En otras palabras, la polvareda levantada quizás resulta una exageración con un tema que podría agotarse en sí mismo en un dos por tres, pero como en esta entidad las campañas anticipadas se convirtieron en norma, cualquier indicio de aspiraciones electorales se interpretan como hechos concretos y a partir de ahí se denuesta o se suma a la cargada.
Desde nuestra perspectiva, Colosio Riojas está en todo su derecho de poder contender por la gubernatura de su estado natal, que lo haga o no lo haga no es asunto nuestro, pero sí lo es para MC, porque el perfilado para dicho compromiso, Ernesto de Lucas Hopkins fue empapelado en un asunto judicial sin pies ni cabeza para sacarlo de la jugada, quedando Rivera Grijalva como alternativa, a partir de la insistente postura de que el partido naranja irá con candidatura propia y no a las alianzas.
En este adelantado contexto electoral sonorense, cobra relevancia el autodestape a la gubernatura por MORENA de Célida López mediante una cartita choricera subida a sus redes sociales, con lo cual confirma lo ya sabido desde hace semanas luego de publicarse resultados de cuchareadas encuestas que la hacen aparecer competitiva.
Para la comentocracia, para los opinólogos, la irrupción de la forjada en la ultraderecha y hasta antes de 2018 declarada enemiga y combatiente en contra de Andrés Manuel López Obrador y su proyecto, es una especie de emergencia operada por el mismo gobernador Durazo para reforzar la parte femenina de la mancuerna de la cual decidirá la tómbola.
Célida López Cárdenas.
Luego del patético papelito cuando denostaba al ahora residente de La Chingada y sin embargo ser perdonada hasta con la candidatura a la presidencia municipal de Hermosillo, no creemos que la titular de la llamada Sagarpita haya decidido por cuenta propia y más bien obedece a la realidad evidente: Lorenia Valles Sampedro no levanta y pareciera que Javier Lamarque Cano va solo.
Independientemente a sus orígenes, formación ideológica y vaivenes partidistas, desde nuestra perspectiva, el perfil distópico de Célida le puede poner sabor al desabrido caldo de la contienda interna de MORENA en Sonora, frente a la inocuidad representativa de Valles Sampedro y a la trabajada imagen chabelona de Lamarque Cano.
Electoralmente la nativa de Puerto Peñasco tampoco es una garantía que digamos, porque su único logro a la vista es haberse subido a la ola cuatrotera en 2018 y ganar la presidencia municipal de Hermosillo, en donde su pésimo papel la hizo morder el polvo al pretender reelegirse en 2021, para luego hacer un ridículo electoral mayúsculo cuando fue comisionada para jubilar a Manlio Fabio Beltrones de la política, resultando que en la elección por el Senado de 2024, tuvo menos votos que la fórmula encabezada por quien derrotó en 2018 a la alcaldía, o sea, El Pato.
Solo falta que la neomorenista ya ande buscando respaldos a sus aspiraciones, como aquellos comentados por el citado exgobernador de Sonora y ahora senador con licencia, cuando a fines de 2020 cuestionaba las posibilidades de Durazo Montaño e invitaba a bloquear al ahora gobernador para ser ella la candidata del partido oficial.
Don Rodolfo y don Javier.
Si, Célida es la misma que para efectos de la planificación familiar y evitar el aborto, en reunión con mujeres recomendó no abrir las piernas; la que lloró en público por su incapacidad para resolver el problema de los baches en Hermosillo y sí, aquella que como diputada local del PAN acusaba a López Obrador de corrupto.
Como sea, a lo mejor, en lugar de subir a la expanista, se debería reconocer la propuesta seria, responsable y eficaz representada por la alcaldesa de Guaymas, Karla Córdova, quien se mantiene a la expectativa y que de ninguna manera sería vender gato por liebre al electorado sonorense, como es el caso de la autodestapada con una cartita a la opinión pública.
En fin, Célida se subió a la carreta que ya lleva como calabazas a Lamarque, a la Lorenia y a Heriberto Aguilar, quien casi se nos pasaba, también ya levantó la mano por aquello de no te entumas y el alcalde de Cajeme tire la tolla por motivos de edad o por las abundantes razones por las que sus aspiraciones son cuestionadas.
Por cierto, hasta donde sabemos, Rodolfo Félix Valdés ha sido quien llegó a la gubernatura de Sonora con mayor edad, con 63 años cumplidos en 1985, récord que con mucho podría superar Lamarque Cano si resulta electo, porque en septiembre 13 de 2027 tendrá 74 años cumplidos, al igual que los tendrá este común mortal, aunque a él le resultó bien reciente carroceada facial y se pinte las canas.