Por José F. Medina
"EN MORENA NO TIENEN CABIDA LOS CORRUPTOS" (GULP): ARIADNA MONTIEL
La asunción de Ariadna Montiel Reyes como la nueva dirigente nacional de Morena llega en un contexto de crisis de pérdida de credibilidad de su propio partido y del mismo gobierno.
El caso Rocha Moya y del senador Inzunza, y de los ocho funcionarios y exfuncionarios más señalados por las autoridades del vecino país del norte como parte de la estructura del Cártel de Sinaloa, los trae por la calle de la amargura esquina con suplicio.
Al margen de si hay o no pruebas contra los personajes mencionados, de si son o no extraditables, si los indicios son o no suficientes para ser detenidos provisionalmente, o si se trata de una clara injerencia o con signos políticos de la administración trumpista, la acusación de nuestros primos gringos no es, por donde se vea, desdeñable; es más, su impacto en la línea de flotación de la estructuras partidista y gubernamental ha provocado serios daños y una tensión política pocas veces vista.
Bajo ese tenor toma posesión la hoy exsecretaria del Bienestar, con todo el bagaje aprendido en el manejo de los programas sociales y su influencia positiva en la imaginaria colectiva pro-morenista.
Pero de cierta forma, paradójicamente, el cambio de dirigencia nacional también trae nuevos aires y expectativas para los guindas.
De hecho, el mensaje inicial de Montiel Reyes responde al momento que vive Morena, con señalamientos de nexos de algunos de sus cuadros gobernantes con la delincuencia organizada y desorganizada.
“Lo digo con toda claridad. Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena. Es momento de hacer examen de conciencia. Y si alguien detecta corrupción en su gobierno, hay que hacer a un lado a quien esté en estas prácticas”, advirtió.
“Quien quiera ser candidato en 2027 deben tener una trayectoria impecable…en Morena los corruptos no tienen cabida”.
La advertencia es clara, ¿no?
Quién tenga oídos que oiga, quién tenga ojos que vea.
Los opositores dirán que solo se trata de un discurso efectista, ajeno a la realidad y de “librito”, pero no deja de ser consecuente con este difícil trance que enfrenta el morenismo, provocando ánimos renovados entre sus legendarios militantes que ven con preocupación lo que sucede en torno al caso Sinaloa y sus repercusiones.
Un mensaje que abrirá la puerta también a campañas negras intestinas, llegado el momento, con la finalidad de descarrilar aspiraciones y candidaturas electorales ante sospechas de corrupción, en un partido que no se caracteriza precisamente –y qué bueno- por la disciplina a ultranza de sus miembros.
Sin embargo, me parece que el cálculo político de los nuevos cuadros de dirección de Morena es el correcto, al arriesgarse a tomar el toro por los cuernos ahorita, a dejar que la inercia, la soberbia y el importamadrismo les provoque mayores estragos en su base electoral.
Creo que apenas e hizo bien la nueva dirigente Ariadna Montiel. Comienza con el pie derecho, irónicamente.
Por lo demás, en este primer discurso inaugural de su gestión, tampoco dejó títere con cabeza y lanzó sus puyas: “ninguno de los medios de comunicación que conocemos y sus comentócratas o gobierno extranjero puede romper la unidad que tenemos con el pueblo”.
De la oposición, dijo que se muestra más “como lo que es, entreguista, apátrida y contraria al interés nacional. En resumen, son traidores a la patria, buscan sembrar la duda, la desinformación y el miedo, para regresar por sus privilegios”.
La hoy dirigente nacional morenista y sus huestes entienden que la elección del 2027 será el termómetro con el que podrán medir el impacto del “affaire” Rocha Moya y otros casos sonados como los señalamientos de corrupción contra los hijos de López Obrador y sus amigos, el tema del huachicol fiscal, la casa valuada en doce millones de pesos de Noroña, el desvío de 15 mil millones de pesos en Segalmex, los gobernadores señalados de vínculos con el narco, el presunto involucramiento del senador Adán Augusto López y el grupo delincuencial de La Barredora, solo por mencionar algunos.
Así es que, todo lo que se diga en estos momentos, es pura palabrería y politiquería. Los votos del ´27 hablarán por sí solos.
LA UNISON NECESITA NUEVOS CAMINOS PARA TRANSITAR
No resulta mala la idea del académico universitario ya jubilado, Jesús Antonio García Ramírez, sobre la conformación de un Consejo Laboral Universitario Ampliado, o como guste usted llamarle, para definir de una buena vez por todas, la política salarial y de prestaciones para los trabajadores y empleados de la Universidad de Sonora, que lleve como premisa fundamental evitar la paralización de actividades por los consabidos emplazamientos anuales de huelga de sus sindicatos.
Un consejo –el título es lo de menos- donde concurran la autoridad universitaria, sus sindicatos, el gobierno del Estado, los estudiantes, y como testigo de honor, miembros de la sociedad civil, bajo la lógica que nadie gana y todos pierden cuando nuestra máxima casa de estudios interrumpe sus labores.
Pierde el gobierno por su incapacidad manifiesta de evitar conflictos; pierde la autoridad universitaria por su incapacidad de generar acuerdos; pierden los sindicatos tras ser señalados como intransigentes y culpables del caos, y desde luego, pierden los estudiantes, sus familias y la sociedad sonorense.
Ver a nuestra alma mater con sus puertas cerradas es ver apagada una luz del saber universal. Nada deseable…y muy riesgoso, social y políticamente.
Solo un par de dudas: ¿quién tendría la suficiente fuerza moral y política para convocar/conformar dicho consejo? ¿cómo romper la cerrada y perniciosa política nacional presupuestal en materia de sueldos y prestaciones para los trabajadores universitarios?
Algo se debe de hacer con urgencia para evitar que cada año, nuestra alma mater se vea sometida a la presión de las huelgas. Cualquier propuesta creo que se debe de analizar con seriedad y con ánimo resolutivo.
En tanto, la prórroga para el estallamiento a huelga del sindicato de académicos y la “huelga de hecho” del sindicato de empleados, transcurren lánguidamente, como recordatorio vivo de que patear el bote nunca es la mejor solución a los problemas.
ENCUADRE PUNZANTE
1). Pasado -que tendrá que pasar- el trago amargo del movimiento sindical en la UniSon, la rectora Dena María Jesús Camarena Gómez deberá decidir quiénes de sus colaboradores en cuadros directivos continúan y quiénes se tienen que ir. Justamente una huelga es un buen medidor de sus capacidades. Por lo pronto, la percepción casi generalizada de ausencia de su parte en todo este conflicto creo que tiene un responsable, y ese, me parece, es Benjamín Burgos, quien de tiempo atrás determina que sí y que no en la universidad. Desde la rectoría de Rita Plancarte se constituyó –erróneamente lo dejaron- como el gran poder detrás del trono. Es hora de jubilarlo y mandarlo a casa.
2). El gobernador Durazo estuvo presente en su calidad de presidente del Consejo Nacional de Morena, en el VIII Congreso Nacional Extraordinario en donde se eligió a Ariadna Montiel como dirigente nacional. También en primera fila, el doctor Álvaro Bracamonte Sierra, secretario del mismo consejo nacional, quien en lo personal me sigue pareciendo un gran cuadro morenista para lo que se ofrezca en el próximo proceso electoral. Es de lo que se tomaron muy en serio aquello de “no robar, no mentir y no traicionar”. Cumple, además de sus evidentes capacidades académicas y políticas, con el primer requisito impuesto ahora por su nueva líder partidista: no es corrupto.
3). ¿Ya estará listo López Obrador para salir a la calle en defensa de la soberanía del país, de la presidenta Sheinbaum y la democracia mexicana, tal como lo prometió en noviembre del año pasado en caso de que alguno de esos tres supuestos fuera trastocado? Los tres ya se están cumpliendo al mismo tiempo. Se pondría buena la cosa en caso de…
4). El diputado Juan Pablo Arenívar, conocido como “El Wasapraka”, no se anda por las ramas y tampoco tiene pelos en la lengua para calificar de IN FA ME a la actual legislatura de Sonora, de la que él mismo forma parte. Ya van dos intervenciones en donde el legislador blanquiazul despotrica contra la mayoría legislativa de Morena y aliados, y contra el congreso como institución. Hasta propuso que la quitaran la H (al congreso, no a él) de “honorable”. Un par de ocasiones en donde se le niega su participación a la que tiene derecho, lo trae al borde de un ataque de indignación permanente.
5). Y hablando de suspirantes: a quién mandaron a presidir las “hostilidades” del Día del Trabajo en Hermosillo, fue al secretario del Bienestar del gobierno del Estado, Fernando Rojo de la Vega, con tal mal tino, que el pobre sufrió el embate de fuertes reclamos de una parte de jubilados de la Comisión Federal de Electricidad que demandaban certeza jurídica en el caso de sus pensiones, reprochando la “traición” de Morena a sus militantes y simpatizantes. La cara del joven Rojo lo decía todo. Eso les pasa por quererlo inflar de manera artificial ante su casi nulo avance en las encuestas internas rumbo a la candidatura a la alcaldía de Hermosillo. Hasta Paulina Ocaña sale mejor posicionada con él, y eso que es de las más rezagaditas.
IN PROXIMUM
CARPE DIEM
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