El cronista municipal Ignacio Lagarda recordó los momentos más emblemáticos de las Fiestas del Pitic, como las presentaciones de José Carreras y Los Ángeles Azules
Alo largo de 26 años, las Fiestas del Pitic han dejado momentos que permanecen en la memoria colectiva de los hermosillenses, desde conciertos históricos hasta cambios en la distribución de sus escenarios por la magnitud del público.
Para Ignacio Lagarda Lagarda, cronista municipal de Hermosillo, uno de los recuerdos más significativos que ha dejado el festival fue la presentación del tenor español José Carreras, a quien consideró uno de los artistas más importantes que ha recibido la ciudad dentro de esta celebración.
“Pienso que una de las más memorables fue cuando vino José Carreras. Fue uno de los artistas más grandes que ha llegado y hubo necesidad de cambiar el escenario por la cantidad de gente que asistió”, recordó.
Lagarda señaló que aquella presentación marcó un momento especial dentro de la historia del festival por la respuesta del público y la convocatoria que logró reunir en el centro de Hermosillo, al grado de modificar la disposición habitual del escenario principal.
Otro de los episodios que recordó como emblemáticos fue la visita de Los Ángeles Azules, cuya presentación también reunió a miles de asistentes y provocó ajustes en el montaje del foro principal.
“Cuando vinieron Los Ángeles Azules también se tuvo que cambiar el escenario y después ya se fue moviendo hasta donde está actualmente”, comentó.
Explicó que con el paso de los años las fiestas crecieron no solo en número de asistentes, sino también en cantidad de foros y espacios culturales dentro del centro histórico de la ciudad. Lo que comenzó concentrado principalmente en Plaza Zaragoza se fue extendiendo hacia otros escenarios como Plaza Bicentenario, Plaza Hidalgo y posteriormente distintas calles y espacios emblemáticos del primer cuadro de Hermosillo.
Aunque hoy el festival convoca a miles de personas durante varios días de actividades artísticas y culturales, su origen fue mucho más sencillo. Lagarda recordó que las celebraciones nacieron a partir del hallazgo, en 1998, de un documento histórico localizado en un archivo que relataba cómo fue fundada la Santísima Trinidad del Pitic el 18 de mayo de 1700, hecho que dio sustento histórico al aniversario de Hermosillo.
A partir de ello, durante la administración de Francisco Búrquez, el Ayuntamiento impulsó la primera conmemoración pública del aniversario de la ciudad en el año 2000.
“Siempre eran unas fiestecitas que se organizaron. Se hizo una mesa enfrente de Catedral donde habló el entonces cronista; el personal del Ayuntamiento repartía medias naranjas con chile piquín a la gente que asistía en la plaza, hubo una exposición fotográfica… y así fue como nacieron”, relató.
Desde entonces, añadió, la celebración comenzó a crecer año con año hasta convertirse en uno de los festivales culturales más representativos del noroeste del país. “Fue creciendo de manera exponencial y ya se convirtió en un festival de relevancia no solamente estatal, sino nacional, con grandes artistas que han venido durante estos años”, expresó.
Actualmente las Fiestas del Pitic reúnen actividades musicales, culturales y artísticas con presencia de talento local, nacional e internacional, consolidándose como una de las celebraciones más representativas de la capital sonorense y una de las más esperadas por la ciudadanía.