Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Desde hace meses, al arrancar en MORENA y aliados las adelantadísimas campañas electorales rumbo al 2027, observamos a Octavio Almada Palafox ausente de esos protagonismos, sin levantar la mano para ninguna posición y ocupado al 100 por ciento en sus responsabilidades como delegado del Bienestar en Sonora.
En efecto, entre ese levantadero de manos en el oficialismo, el de extendido lomo es un caso atípico en el costumbrismo político sonorense, a pesar de su exposición por todo el estado como operador de los programas sociales del gobierno federal, los cuales como se sabe, en 2025 dispersaron de forma directa alrededor de 20 mil millones de pesos entre más de 600 mil habitantes de este estado.
Almada y la Libre Expresión.
En la mesa de periodistas Libre Expresión, fácil la conversación con quien tratamos con regular frecuencia cuando coordinaba el área de comunicación del entonces secretario de salud, Gilberto Ungson Beltrán, reconocido terror de los panzones que distrajo su rentable actividad profesional en el primer tramo de la gestión de Claudia Pavlovich y antes por su cercanía con Ana Gabriela Guevara.
El nativo de Huatabampo ofreció una amplia explicación sobre su compromiso personal en el desempeño de sus responsabilidades en la construcción del segundo piso de la cuarta transformación y cuyo eje es la congruencia y que su trabajo actual no es a cambio de premios electorales ni de posiciones mayores en la administración pública.
Dijo estar concentrado exclusivamente a compartir con habitantes de todos los rincones de Sonora el mensaje de la presidente Claudia Sheinbaum a través de los distinto programas de apoyo social, tarea en la que ya va por la cuarta vuelta al territorio estatal y aportar así su granito de arena al nuevo proyecto de nación impulsado de inicio por el ahora inquilino de La Chingada en Palenque, a quien dicho sea de paso acompañó durante tres años en el área de ayudantía.
Trabajo en tierra.
Hizo una ilustrativa relatoría de su arribo y gestión como titular de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca y luego su designación por la presidente Sheinbaum, como delegado de los programas Federales del Bienestar en Sonora a principios de octubre de 2024.
Parco, circunspecto y sin mostrar ninguna emoción se mantuvo cuando se establecieron diferencias de la actividad que ahora se despliega desde esa dependencia federal, respecto al “trabajo” y opaca gestión del wevonazo Jorge Taddei Bringas, quien como se sabe, vegetó durante seis años en esa ahora dinámica súper delegación en Sonora.
Obviamente apasionado en lo que hace, Palafox Almada aceptó no mandarse solo y que depende de decisiones a quienes les debe lealtad, que en el caso de aspiraciones electorales, éstas no están en su radar y no le interesa asumir la dualidad de cumplir con sus responsabilidades para construir una candidatura; hacer las cosas de manera genuina y no por intereses político-electorales.
Jorge Taddei Bringas.
De todas formas y ante la insistencia, aunque poniendo en claro que hace falta mucho tiempo para tales definiciones y en función de lo que decida la señora presidente, ilustró con una anécdota atribuida a Álvaro Obregón: los niños dicen lo que hacen; los viejitos lo que hicieron, y los pendejos, los que quieren ser, todo en un contexto de cordialidad con quienes integramos esa mesa de reflexión y análisis.
Informó del avance de la credencialización que se lleva a cabo en 65 mil módulos en el estado en el proceso de instaurar en México el Servicio Universal de Salud; de la organización y esfuerzo financiero para que como 380 mil adultos mayores con 65 años o más reciban su pensión, al igual que 80 mil mujeres de entre 60 y 64 años o los 40 mil con alguna discapacidad, entre otros programas como las becas Rita Zetina.
Subrayó que de los principales legados de la 4T es haber elevado a rango constitucional los programas sociales, además de cómo de 2018 a la fecha el salario mínimo se elevó de 88 pesos diarios a 315 pesos diarios, así como el gran impacto en la economía de las regiones de la entidad el que los beneficiarios de esos programas sociales, se gasten esos recursos en sus comunidades.
Destacó lo delgado de la línea entre el funcionario público que atiende sus responsabilidades y quien lo hace con fines electorales; “nos ha tocado cosechar los frutos de siembras de otros y ahora nos toca sembrar para que otros cosechen en el futuro”, comentó al considerar que sería una imprudencia externar aspiraciones políticas y por ello prefiere dedicarse al 100 por ciento cumpliendo con sus responsabilidades públicas y como parte de un proyecto que va más allá que intereses personales.
Diego Mezquita Salgado.
Dijo tener una excelente relación con quienes se registraron como aspirantes a coordinar en Sonora la defensa de la cuarta transformación y la soberanía; muy buena comunicación y coordinación con el gobernador Alfonso Durazo Montaño y su equipo de trabajo, instancias a las que lleva inquietudes ciudadanas, exigencias y solicitudes de atención que recopila durante sus recorridos prácticamente a diario por distintas comunidades de todo el estado.
Nuestra plataforma de comunicación y este espacio por lo regular da puntual seguimiento a las actividades del funcionario federal y si no acudimos a sus semanales conferencias de prensa es porque se empalman con nuestros compromisos, sea con la Mesa CORSAS y ahora con la Mesa Libre Expresión, por lo que el de este miércoles fue como un reencuentro presencial con mucho para escribir a casa, quedándonos además un par de recomendaciones gastronómicas a las que acudiremos a la menor provocación.
Por otra parte, un breve paréntesis para destacar lo que aparenta ser una maldición de origen en el Instituto de Infraestructura Educativa de Sonora, ahí en donde no aguantó ni un año el Temo Galindo, por sus torpezas en la comisión de actos de corrupción; llegó y puso orden Guillermo Pintor, pero duró poco el gusto, porque por recomendaciones de alto pedorraje arribó a ese puesto, Diego Mezquita Salgado, de quien relatan fechorías de cuantioso orden financiero, en un asunto que ya está sobre el escritorio del mismo gobernador Durazo Montaño.
Paulina Ocaña Encinas.
Y fuimos invitados, pero por causas de fuerza mayor no asistimos al ceremonial de tan profundo sincretismo con motivo de la celebración del Año Nuevo Comcaac en Punta Chueca, comunidad que se vistió de colores, simbolismos y tradiciones que culminaron con la entrega del Bastón de Mando a Francisco Molina Sesma, a quien conocemos como “Indio Molina”, fundador y vocalista de Hamac Caziim, agrupación pionera del rock indígena en México y a quien ya escuchamos en varias ocasiones.
Fue el presidente del Consejo de Ancianos, Enrique Robles Barnett, quien entregó el Bastón de Mando al “Indio Molina”, que lo convierte en el Gobernador Tradicional de la tribu seri, máxima autoridad representativa de dicha comunidad conforme a sus usos y costumbres, frente a comuneros, representantes del consejo de ancianos, familiares, académicos e investigadores.
Nos reportan un evento de elevada espiritualidad, con cantos, ceremoniales y expresiones culturales propias del Año Nuevo Comcaac y mala onda no haber podido asistir porque de ir, a lo mejor hubiéramos coincidido con nuestra querida amiga, Diana Reyes, siempre ocupada en la proyección de la cosmovisión del mundo seri, así como con la también querida amiga, la Jefa de la Oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña Encinas, quienes como el resto de los asistentes, reafirmaron el vínculo entre la comunidad, el mar, el desierto y la memoria de los ancestros de esa emblemática etnia sonorense.