El derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio tras el descarrilamiento de un tren de carga en Naco, Sonora, encendió las alertas por sus posibles efectos sobre el medio ambiente y la salud de la población.
Ante este escenario, el senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, presentó un punto de acuerdo para exigir a las autoridades federales un informe detallado sobre la atención de la contingencia y garantizar la remediación integral de la zona afectada.
La propuesta exhorta a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a informar el estado que guarda la emergencia ambiental y a asegurar que los trabajos de saneamiento continúen hasta restituir el sitio a sus condiciones originales.
Colosio Riojas recordó que la madrugada del 26 de julio varios vagones de un tren de carga operado por Ferrocarril Mexicano (Ferromex) se descarrilaron en las inmediaciones del Rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, municipio fronterizo de Naco, lo que provocó la volcadura de ferrotanques que transportaban sustancias químicas.
El legislador somorense explicó que el accidente ocasionó el derrame de aproximadamente 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio, compuesto utilizado en la industria minera que, de acuerdo con su hoja de seguridad, es altamente corrosivo, puede provocar quemaduras graves en la piel y los ojos, además de liberar sulfuro de hidrógeno gaseoso al entrar en contacto con medios ácidos.
Añadió que la sustancia contaminó un arroyo de la región y que las lluvias registradas en los días posteriores arrastraron parte del material a lo largo de un tramo estimado en 2.5 kilómetros, incrementando el riesgo para los ecosistemas y las comunidades cercanas.
Advirtió que este compuesto representa una amenaza directa para la calidad del agua, la biodiversidad y la salud de las personas que dependen de ese recurso, por lo que insistió en que la respuesta institucional no puede limitarse a contener el derrame.
El emecista sostuvo que la emergencia requiere un seguimiento técnico permanente para evaluar la evolución de la contaminación en el arroyo y en los suelos afectados, además de verificar que la empresa responsable cumpla con todas las obligaciones de reparación previstas en la ley.
Señaló que la atención de este tipo de contingencias corresponde de manera conjunta a la Profepa y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), instituciones que deben garantizar tanto la evaluación de los daños como la restauración integral del sitio.
En ese sentido, el punto de acuerdo también exhorta a la Conagua a evaluar las afectaciones ocasionadas al arroyo y a los recursos hídricos de la zona, así como a implementar un monitoreo permanente de la calidad del agua y asegurar que la reparación del daño sea asumida por quien provocó la contaminación.
https://dossierpolitico.com/2026/08/05/colosio-exige-cuentas-por-derrame-toxico-en-sonora/