Sonora alcanzó en el segundo trimestre de 2026 su nivel más bajo de pobreza laboral desde que inició esta medición en 2016, al ubicarse en 22.5 por ciento, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El indicador representa una reducción de 5.4 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2025, cuando se ubicó en 27.9 por ciento. En comparación con el primer trimestre de este año, la disminución fue de dos puntos, al pasar de 24.5 a 22.5 por ciento.
El resultado estuvo acompañado por un incremento en el ingreso laboral real per cápita, que alcanzó 4 mil 456.88 pesos, un aumento anual de 13.5 por ciento, equivalente a 528.39 pesos adicionales por persona.
Los ingresos laborales promedio también crecieron para mujeres y hombres, con aumentos de 6.6 y 8.9 por ciento, respectivamente.
De acuerdo con el INEGI, la mejora se presentó en la mayoría de las actividades económicas: nueve de los 11 sectores registraron incrementos en el ingreso laboral promedio.
Entre los mayores avances destacó el sector de Transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con un crecimiento de 19.3 por ciento, equivalente a 2 mil 175.91 pesos adicionales en el ingreso promedio.
También sobresalieron la industria extractiva y de la electricidad, con un incremento de mil 937.29 pesos, así como Servicios sociales y Servicios diversos, con aumentos de mil 141.76 y mil 125.31 pesos, respectivamente.
Otro dato destacado es que la suma de los ingresos laborales de la población ocupada en Sonora alcanzó 12 mil 693.56 millones de pesos durante el segundo trimestre, un crecimiento de 46.9 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
El Gobierno estatal atribuyó estos resultados a la estrategia económica impulsada por el gobernador Alfonso Durazo Montaño, particularmente a la atracción de inversiones y generación de oportunidades laborales.
Las cifras muestran una mejora en dos indicadores relevantes: menos población en pobreza laboral y mayores ingresos laborales. Sin embargo, el reto para Sonora será mantener esta tendencia y lograr que el crecimiento de los ingresos se traduzca de manera sostenida en mejores condiciones de vida para las familias.