En las investigaciones por las irregularidades ocurridas durante la gestión de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Nacional Electoral, un nombre salta a la vista con frecuencia: Lourdes Piña Soria del Valle, quien controlaba la comunicación social del instituto sin tener un cargo formal. “Lulú”, como le llamaban todos, nunca apareció en la nómina del INE, pero solía acompañar a Taddei en actos públicos y operaba desde la presidencia del Consejo General, girando instrucciones sobre la imagen institucional, colocando funcionarios y gestionando contratos para empresas de sus amigos y familiares. Hoy, el Órgano Interno de Control investiga los contratos otorgados de manera directa a empresas recomendadas por ella (una de ellas dirigida por su hija), por conflicto de interés, falta de justificación de los servicios contratados y ausencia de entregables.
Lourdes Piña Soria no era cualquier asesora. Sus funciones iban desde supervisar el trabajo de la Coordinación Nacional de Comunicación Social, hasta operar entrevistas y coberturas favorables a Guadalupe Taddei haciendo llamadas a directivos de medios de comunicación. Funcionarios del INE han dicho a EL PAÍS que la asesora nunca consultó al resto de los consejeros; jamás rindió cuentas, pero tomaba las decisiones más importantes. Fue ella quien decidió la salida de Carmen Urías, primera coordinadora de Comunicación en la gestión de Taddei, por las constantes diferencias entre ambas. También fue ella quien recomendó la contratación de Sergio Uzeta, en octubre del año pasado, como nuevo titular de la coordinación, un cargo que tuvo que abandonar esta semana en medio del escándalo de corrupción que provocó la salida de Taddei.
La asesora de Taddei estuvo en una conferencia de prensa del pasado 7 de mayo en el INE, sentada a lado del reportero de Latinus, Jorge Monroy, que ese día preguntó a la entonces consejera presidenta si ella había promovido contratos con proveedores, a lo que respondió airada: “me parece usted muy majadero al hacerme esa pregunta, yo creo que usted se excede”. Lo cierto es que, para ese entonces, la empresa de la hija de Lourdes Piña Soria (Promotora de Noticias Exactas SA de CV), ya había recibido contratos del INE por al menos 4 millones de pesos en 2024. La empresa, dirigida por Itzel Sandino Piña, se mantuvo activa en el Registro Nacional de Proveedores del INE hasta 2025.
En esa empresa tiene participación otro proveedor del INE, llamado Gilberto Solís Mendívil, también cercano a Lourdes Piña, quien trató de colocarlo como subdirector de Producción de TV de la Coordinación de Comunicación Social durante 2025. En ese año, Solís Mendívil recibió, por adjudicación directa, un contrato por 1.057.000 pesos para la producción de un video (“miniserie documental”, se especifica en el documento) sobre la elección judicial. Ese contrato fue cuestionado por la consejera Carla Humphrey, en una sesión del 26 de enero de 2026. Ella y otros consejeros, como Martín Faz, exigieron explicaciones sobre el documental, pero nunca las recibieron. A la fecha, nadie en el INE ha visto el producto. EL PAÍS peguntó a Comunicación Social del INE al respecto, y no hubo respuesta.
Cuatro proveedores ligados a Lourdes Piña Soria con contratos con el INE entre 2024 y 2025 (Promotora de Noticias Exactas, MACCLAU Comunicación Integral, Unordinary Business y Gilberto Solís Mendívil), están siendo investigados por el Órgano Interno de Control del instituto.Registro Nacional de Proveedores, INE
En noviembre de 2025, otra empresa recomendada por Lourdes Piña, denominada Unordinary Business Consultants SA de CV, recibió otro contrato por adjudicación directa, por 762.000 pesos, para desarrollar la obra electrónica “crónica institucional del desarrollo del proceso electoral extraordinario para la elección del Poder Judicial”, que tampoco conocieron el resto de los consejeros, y mucho menos el público. Unordinary Business Consultants, que a su vez se relaciona con la agencia Badabun, fue beneficiada con otros contratos de adjudicación directa, como uno que solo estuvo vigente entre el 24 y 31 de diciembre de 2025, por 1.266.720 pesos para hacer “un análisis externo de los productos elaborados por la dirección de información de la Coordinación Nacional de Comunicación Social del INE”.
En su comparecencia ante diputados del pasado viernes, el titular del Órgano Interno de Control del INE, Víctor Hugo Carvente Contreras, expuso tres contratos con empresas presuntamente vinculadas a Lourdes Piña, como ejemplo del modus operandi descubierto por sus auditores. Se trata de adjudicaciones directas de tres áreas del INE (Comunicación Social, la Coordinación de Asuntos Internacionales y la Dirección Ejecutiva de Capacitación y Educación Cívica) por un monto total de 3.532.838 pesos, en las que se detectaron varias anomalías: las áreas no comprobaron la necesidad de que un tercero prestara servicios que podía solventar con sus propios funcionarios y recursos, vínculos relevantes entre funcionarios y proveedores, plazos de ejecución reducidos y la falta de evidencia suficiente para acreditar el cumplimiento del contrato. Es decir, como en el caso del documental y la crónica de la elección judicial, no existen entregables. Estos contratos habrían sido asignados a otra empresa recomendada por Lourdes Piña, denominada MCCLAU Comunicación Integral, que no tiene sitio web ni un directorio público, pero recibió un contrato por más de 1,2 millones de pesos para “impartir habilidades prácticas para el análisis político-social, la identificación de desinformación y el uso técnico y responsable de herramientas de inteligencia artificial”.
El OIC también exhibió un contrato por casi 1.300.000 pesos, que tuvo una vigencia de solo nueve días, en el que identificó que después de la adjudicación, uno de los directivos de la empresa asumió funciones en el área del INE que firmó el contrato, presumiblemente la Coordinación de Comunicación Social. Después, ya en funciones, el mismo funcionario solicitó el trámite de una nueva contratación con el mismo proveedor. Finalmente, el OIC detectó que los entregables de la empresa tenían inconsistencias, falta de evidencia verificable, incumplimiento de plazos y debilidades en la supervisión del contrato.
De acuerdo con funcionarios del INE, la influencia de Lourdes Piña Soria le permitió poblar la Coordinación de Comunicación con personas cercanas a ella, ocasionando la salida de funcionarios que laboraban en el área desde hace años. Además de Sergio Uzeta, que ya causó baja, colocó a Juan Gerardo Reyes Villaseca como director de Información; Amparo Brindiz Amador, en la Dirección de Comunicación y Análisis Informativo; Ramón López Castro, quien es socio en la empresa Promotora de Noticias Exactas, fue nombrado subdirector de Información, y Jorge Yanic Pérez Verti García, quien llegó a la subdirección de Medios Alternativos. Este último trabajó con Lourdes Piña en dos medios digitales de los que es fundadora: A Barlovento Informa y la agencia Veritas Vox, creada durante la elección judicial por Piña y Sergio Uzeta para cubrir el proceso y promover entrevistas con candidatos a jueces, magistrados y ministros. EL PAÍS consultó a los funcionarios que quedaron encargados de la Coordinación Nacional de Comunicación Social tras la salida de Uzeta sobre los contratos adjudicados a estas empresas, los entregables y las presuntas anomalías observadas por el OIC, pero no respondieron.
Oficialmente, el INE confirmó ayer la renuncia de Uzeta y 29 funcionarios más que formaban parte del equipo de Taddei, como parte de la limpia emprendida por los diez consejeros que se quedaron a cargo. Además, ayer se informó de la renuncia de Alfonso Burciaga Esparza, quien ocupaba la Dirección de Recursos Materiales y era el encargado de las contrataciones. Su firma aparece en los contratos adjudicados a las empresas cuestionadas.
https://elpais.com/mexico/2026-11-04/la-asesora-de-taddei-que-manejaba-la-comunicacion-del-ine-gestiono-contratos-millonarios-para-amigos-y-familiares.html
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