No todas las relaciones de un Gobernador, para con un Alcalde, son buenas.
Ejemplos hemos visto muchos y creo que el más recordado en Sonora podría ser el distanciamiento del ex gobernador Samuel Ocaña García y el ex presidente municipal Casimiro Navarro Valenzuela, entre 1982 y 1985.
Aunque tiempo atrás (de 1967 a 1970), cuando Jorge Valdés Muñoz fue electo en Hermosillo como el primer alcalde panista en una capital -de estado- en todo el país, también triunfó en las urnas el priista Faustino Félix Serna que fue ungido como Gobernador de Sonora para el período de 1967 a 1973.
Por la historia y las versiones de quienes recuerdan esa época, la relación institucional entre ambos fue buena. Al grado que una de las dependencias que pertenecían al Gobierno del Estado, fue cedida al Ayuntamiento local en 1968 para su mejor funcionamiento.
Esta era, pues, la Dirección de Parques y Jardines.
Bueno, pero eso es parte de la historia.
El caso es que después de la “falta de química” del trienio de principio de los años 80’s -entre Samuel Ocaña y Casimiro Navarro-; tiempo después, en 1997, el panista Jorge Valencia Juillerart rompió la racha de dos décadas del PRI en el trono de Palacio Municipal al ganar la elección; teniendo en la Gubernatura al priista Armando López Nogales.
Quiérase o no, debemos reconocer que el veterano ingeniero Valencia Juillerart hizo lo que su edad se lo permitió, y siempre con buena voluntad.
Aunque debemos de recordar que sus ocurrencias llamaban más la atención que sus acciones.
Un ejemplo de ello fue aquella versión de “se me botó la catota”.
O aquella declaración que hizo cuando le pusieron las rejas al jardín del lado norte del Ayuntamiento:
“¿Qué nos puede decir las rejas que pusieron para evitar que el ‘Pollo’ Medina y sus seguidores se sigan plantando en Palacio Municipal”, le preguntó una reportera de la fuente.
“Quedaron muy bonitas”, expresó.
Posteriormente en el 2000, el panismo hermosillense repitió en la Alcaldía con Francisco “Pancho” Búrquez Valenzuela, quien luego de negarse a la construcción de las desalinizadora que nos traería agua del Mar de Cortés, todavía exigió que el organismo operador se incorporara a su Administración Municipal, ya que estaba en manos del Gobierno del Estado.
A casi 20 años de que López Nogales dejó el poder, creemos que le faltó mano dura para enfrentar las adversidades de su sexenio entre los años de 1997 al 2003, con lo cual hubiera tenido mayores posibilidades de resolvernos el problema del agua.
Considero que quizá no lo hizo -o no lo pudo hacer- porque en los dos trienios siempre tuvo un Congreso del Estado de oposición nutrido de panistas, y una Legislatura priista facciosa que desbocaba sus acciones en otros intereses al interior del PRI.
Previendo los acomodos para las elecciones venideras, por supuesto.
Luego de ese sexenio, efectivamente, ya en el 2003, siguió el ex gobernador priista Eduardo Bours Castelo, haciendo equipo con la ex alcaldesa panista María Dolores del Río Sánchez; por lo cual se debe reconocer que se hizo un buen trabajo en pro de los hermosillenses.
Aunque la buena relación y los elogios entre ambos hubiera sido lo de menos, ya que lo realmente importante siempre ha sido traer beneficios a los hermosillenses.
Posteriormente -en la segunda parte del sexenio de Bours del 2003 al 2006- sucedió uno de los casos más inéditos en todo el país.
Y esto, simplemente, fue por la existencia de un Gobernador priista y un Alcalde priista que parecían de diferente partido.
Eduardo Bours nunca negó que Ernesto Gándara no era su “sayo”, con lo cual mostraba que nunca lo proyectaría a otra posición política.
Menos para sucederlo en la Gubernatura.
De allí las diferencias que se registraron en el 2008, cuando al no recibir la venia para su candidatura priista a la elección del 2009, el “Borrego” se rebeló diciendo que nadie lo sentaba.
Pero tampoco lo dejaron llegar.
En el 2018, con una Gobernadora priista que había sido elegida tres años antes, y una Alcaldesa propuesta por el partido Morena, Célida López Cárdenas, las cosas empezaron a caminar a las pocas semanas de que esta última tomó protesta.
Se hicieron acuerdos y se llevaron beneficios a varios sectores de la ciudad; lo cual pudimos constatar en los pocos actos públicos que se alcanzaron a hacer (antes que nos llegara la pandemia).
Ahora y pese a que el nuevo Gobernador de Sonora y el nuevo Presidente Municipal de Hermosillo son de diferentes partidos políticos, las expectativas son buenas para todos nosotros como ciudadanos.
Entrevistado la mañana de este miércoles por los periodistas de la Mesa Cancún que encabeza el empresario Carlos Rodríguez Pérez, el presidente municipal electo Antonio Astiazarán Gutiérrez visionó una relación de grandes resultados para los hermosillenses.
Dijo que ha tenido conversaciones con el gobernador electo Alfonso Durazo Montaño, con quien ha tocado los temas de mayor importancia y preocupación para nuestra ciudad.
Subrayó que independientemente de enfocarse en resolver lo más urgente para Hermosillo, su propósito también es emprender nuevos proyectos e intentar otros que se pensaron en otros años.
Uno de ellos es la ampliación de la carretera a cuatro carriles rumbo a Bahía de Kino. Debido al gran potencial que tienen nuestros litoral para el turismo sonorense, nacional y extranjero.
“Esto es como el cuento del huevo o la gallina”, dijo al referirse a cuál fue primero.
Dicha reflexión en referencia a que: para que haya más turismo, debe haber más hoteles; o para que haya más hoteles, debe haber más turismo.
En este sentido, sería bueno mencionar que la producción agrícola de la Costa de Hermosillo, es otro sector que necesita la ampliación de dicha carretera, ya que todos los días salen camiones cargados de alimento para satisfacer la demanda de nuestro mercado y también para la exportación.
A pregunta expresa de un servidor, “Toño” Astiazarán dijo que luego de su experiencia como Alcalde de Guaymas del 2006 al 2009, no cometería nuevamente el error de renunciar para ir en busca de otro puesto público; ya que en aquel tiempo se lanzó como candidato a la Diputación Federal que ganó con los colores del PRI del 2009 al 2012.
Ese es un compromiso que estoy asumiendo con los hermosillenses que me eligieron y a quienes les voy a cumplir, expresó más o menos con esas palabras.
Sobre los aciertos que tuvo en Guaymas y que piensa aplicar durante su mandato en Hermosillo, dijo que irá por una mayor recaudación en lo que se refiere a ingresos propios y gestiones ante otras instancias de gobierno.
Porque en el caso de los ingresos propios, añadió, en Guaymas no se subieron las tasas de los impuestos y con eso pudimos impulsar programas sociales y hasta hacer más obra pública, “convirtiéndonos en ese trienio en el municipio con mayor inversión en este aspecto”, precisó.
Señaló que debido a la falta de recursos que ha predominado en los últimos años en los Ayuntamientos de Sonora, la infraestructura que oscilaba en un 25% del presupuesto general, ahora promedia alrededor del 7.5%.
Obviamente que la instalación de paneles solares en la mayoría de los hogares y negocios hermosillenses será otra de sus prioridades; igualmente agilizar los 170 trámites que se hacen en las diferentes dependencias del Ayuntamiento. Esto bajo un esquema eficiente de mejora regulatoria en la que es viable la desaparición, ajuste y/o fusión de algunas dependencias.
De las concesiones firmadas en Administraciones Municipales del pasado -ya sean del PRI, del PAN o de Morena-, informó que se están revisando una por una para ver su viabilidad o en todo caso “darle reversa” (sic).
Del dolor de cabeza de Hermosillo en los últimos años, los baches, reiteró la existencia de por lo menos 1 millón en las calles, colonias y barrios de Hermosillo, lo cual corresponde al menos a uno por habitante.
Indicó que para resolver este problema de fondo, es necesario al menos un presupuesto de 6 mil millones de pesos, recursos que podrían ser un tanto difícil para gestionarlos, ya que nuestra capital es la tercera ciudad más endeudada de México.
No podía faltar el tema de la seguridad pública, en la cual reconoció la existencia de “un divorcio” entre la sociedad civil y las autoridades, por lo que habrá de enfocarse a promover una mayor participación ciudadana y elegir a las personas idóneas para el cargo.
Al referirse a los nombres de quienes formarán su Gabinete, adelantó que habrá más mujeres en los primeros niveles y que todos los funcionarios municipales serán personas honorables.
“Pero sobre todo”, subrayó, “que no tengan muertitos en el clóset”.
Esto al referirse a que no sean señalados por actos indebidos en la función pública e incluso la vida privada.
Bueno, amigos. Me dio mucho gusto habernos reencontrado.
Seguimos la próxima semana.