Entretelones
Samuel Valenzuela

Samuel Valenzuela
Para quienes tenemos seres queridos residentes en Estados Unidos, resulta sumamente preocupante la conversión de ese país en el IV Reich bajo la batuta del nazifascista presidente Donald Trump y su racista brazo ejecutor y nueva Gestapo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE por sus siglas en inglés.
El sociópata nuevo Früher despliega su virulento odio antiinmigrante, así como su congénere germánico lo hizo en contra de los judíos, opositores políticos, minorías, personas con discapacidad y LGBTQ+, además de su obsesiva y agresiva propuesta de expansión territorial a costa de sus vecinos.

Se parecen mucho.
De ser parte importante de la liberación de Europa del yugo y amenaza del nazismo alemán y del fascismo italiano, ahora Estados Unidos personifica una vergonzosa conversión de lo que combatió en la II Guerra Mundial, con Trump a la cabeza en calidad de nuevo líder de hordas embozadas contratados como caza recompensas y convertidos por la vía maruchán en agentes del ICE en calidad de la nueva gestapo gringa.
Son cotidianas las denuncias de abusos de parte de esos integrantes de las nuevas SS de la Alemania nazi, las famosas camisas pardas encargadas de la quema de libros, linchamiento de judíos, al igual que en Italia las camisas negras de Mussolini, con los rostros cubiertos, fuertemente armados, vestidos de civil y en vehículos sin identificación oficial.
Así como antes, ahora agarran parejo con solo aparentar no ser anglosajón y por el acento al hablar inglés y así como en la Alemania Nazi, irrumpen en complejos habitacionales, centros comerciales, restaurantes, iglesias, fábricas y hasta en escuelas en busca de víctimas para acabalar cuotas de detenciones a cambio de mil dólares por cabeza.

La nueva Gestapo.
Ni los ciudadanos estadounidenses se salvan de esos abusos si su gran pecado es ser de tez morena a pesar de haber nacido allá o haber conseguido la ciudadanía luego de decenas de años de residencia y lo peor, lo ocurrido en Minneapolis, en donde un integrante de la Gestapo de Trump asesinó a una mujer a balazos durante una de sus redadas.
Renee Nicole Good, se llamaba la ciudadana estadounidense de 37 años, quien tuvo la mala suerte de toparse con la horda de animales al ir a dejar a la escuela a uno de sus hijos y consta en múltiples videos su brutal ejecución perpetrada por un sujeto de nombre Jonathan David Ross, cuya impunidad está plenamente garantizada por su Früher de la Casa Blanca.
Grotesca la primera reacción pública de Trump frente a dicho asesinato; se atrevió a asegurar que el redneck de referencia actuó en defensa propia frente a una agresión terrorista e incluso dijo que se recuperaba de serias lesiones en un hospital, cuando los videos lo muestran totalmente ileso, dando órdenes y luego dándose a la fuga mientras era increpado por vecinos testigos de su criminal acción.
De igual forma la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, al acusar a la mujer asesinada de cometer “un acto de terrorismo doméstico”, en un rosario de estupideces desmentidas por el abundante material gráfico del incidente y a los antecedentes de Renee Nicole como persona ajena a activismos políticos y a manifestaciones de cualquier tipo.
La inmunidad absoluta que gozan los animales del ICE les permite acciones criminales sin ningún riesgo, así como fue en los tiempos de la Gestapo de Hitler, o sea, pueden hacer lo que les dé la gana con el total apoyo de su Früher, así que sobre aviso no hay engaño.
Lo extraño de todo esto y a pesar de tantos actos de agresión en contra de personas de origen mexicano, la persecución contra indocumentados; en maltrato a turistas de este país en cruces fronterizos y agresivas revisiones en su contra ya en territorio norteamericano, el gobierno de Claudia Sheinbaum no haya lanzado advertencias sobre restricciones de viaje, de alertas y advertencias para evitar en lo posible viajar al otro lado, tal como lo hace el gobierno gringo para proteger a sus ciudadanos en el caso de la violencia en algunos estados de México.
Por lo demás, en nuestro caso comprobado está nuestro tino al negarnos hace poco más de un año, a renovar la vigencia de nuestra visa a pesar de los deseos de visitar a la querida parentela de por aquellos rumbos y en todo caso, esperar a que vengan de allá para acá eludiendo los maltratos del ICE y den una probadita de los abusos de las autoridades de su país de origen. O sea, ni para donde hacerse.

María Eduwiges Espinoza.
En fin, si Hitler se dio un tiro y masticó una ampolleta de cianuro para evitar las consecuencias de sus crímenes de lesa humanidad, no estaría nada mal que Trump decidiera hacer lo mismo un día de estos; los habitantes de este planeta y particularmente los estadounidenses estarán mucho mejor.
Por otra parte, tal como lo insistimos en el par de despachos anteriores y tal como lo informó en CORSAS la diputada María Eduwiges Espinoza, en el presupuesto de Ingresos 2026 del Ayuntamiento de Hermosillo, la mayoría oficialista en el Congreso del Estado no se aprobó ni un cinco de recaudación por concepto de las novedosas fotomultas; la cordura se impuso y la autoridad municipal ya aceptó dicha limitación.
A fin de cuentas, los artilugios tecnológicos instalados en cuatro arcos operan en las salidas de la ciudad a Guaymas, Bahía Kino, Nogales y en la prolongación Morelos norte, solo serán detectores de velocidad y no emitirán sanciones económicas o multas de forma automática y solo servirán de referencia para advertencias verbales de parte de agentes de tránsito si es que se percatan de tal infracción.

No a Fotomultas.
O sea, todo sigue igual que siempre y los mentados arcos mantienen sus funciones originales como es identificar vehículos o placas con reporte de robo y generar estadísticas para conocer la incidencia de conductas de riesgo, quedando claro que en caso de infracciones por conducir arriba de la velocidad permitida, la multa será aplicada únicamente por un agente de Tránsito bajo el esquema tradicional, y no como fotomulta.
Por fin ganamos una, aunque queda como advertencia que 2026 será un año de prueba y que cualquier cambio hacia otro esquema dependerá del análisis estadístico que se obtenga con estos sistemas para efectos de replantear su aplicación en 2027.
Y si, en efecto eso de las fotomultas es parte de los mecanismos previstos por la Ley Federal de Movilidad y Seguridad Vial para inhibir malas prácticas al volante, pero eso no tiene nada qué ver con el marco jurídico normativo en materia de recaudación autorizada por el legislativo para el presente año a la comuna capitalina.