Martes 13

Luego de abastecer de tóner a la impresora y sacar copias legibles de la carpeta de investigación, este martes 13 a las nueve de la mañana se reanuda la audiencia inicial contra quienes están siendo acusadas por alguna responsabilidad del terrible incendio en la tienda Waldo’s el 1 de noviembre pasado, que costó la vida de 24 personas.

Se trata de definir, deslindar responsabilidades de exfuncionarios y actuales funcionarios estatales y municipales, así como de propietarios y directivos de ese establecimiento para determinar su vinculación a proceso por los delitos de homicidio, lesiones culposas, incumplimiento de deberes legales, omisiones, entre otros postulados por la Fiscalía General de Justicia del Estado.


Rafael Acuña Griego.

Como se sabe, como presuntos responsables de la tragedia, la fiscalía a cargo de Gustavo Rómulo Salas Chávez, imputó responsabilidades diversas en contra de 25 personas, de las cuales siete fueron detenidas en mediáticos cateos domiciliarios durante la madrugada del 24 diciembre, aunque dos días después fueron puestos en libertad mediante el pago de fianzas, también exigidas al resto de las y los presuntos responsables.

El martes 13 fue la fecha más cercana decidida por el juzgador de este caso toda vez la carga de trabajo de esas instancias de impartición de justicia, gravitando fundamentalmente en la posposición lo ilegibles del gran paquete de copias, tanto para la representación de la fiscalía como para la defensa de las y los presuntos responsables, según declaró en su momento, el presidente del Poder Judicial en Sonora, Rafael Acuña Griego.

A ver si este martes 13 aparecen esos 25 personajes o bien se da el caso de tirados a perder o dados a la fuga, particularmente en los casos de directivos y propietarios de dicha tienda, que en el caso de funcionarios y exfuncionarios del Estado y del municipio de Hermosillo, tenemos la impresión que en la mayoría de los casos no merecerán privación de la libertad y si bien quedarán manchadas sus trayectorias políticas y de vida, al menos no purgarán condenas de cárcel.

Al menos eso es lo que cree este lego del derecho penal, sin dejar de lado nuestra extrañeza por la ausencia en el listado de indiciados, de funcionarios directivos de cualquier nivel de la Comisión Federal de Electricidad, quienes de acuerdo con el más simple sentido común, junto a los propietarios y directivos de Waldo’s son los directamente responsables de la tragedia.


Gustavo Romulo Salas

Por supuesto gravita en ese lamentable suceso la cadena de omisiones durante varios años de parte de ahora exfuncionarios y funcionarios del ayuntamiento de Hermosillo y del Estado, obligados a lo imposible por todo un limitado entorno presupuestal y de recursos humanos y no acorde a los términos y exigencias del marco jurídico normativo de la Protección civil en Sonora.

Por lo pronto, nos aseguran que ese terrible evento ya le costó el cargo a Juan González Alvarado como delegado de la SADER en Sonora, toda vez las acusaciones de presuntas omisiones graves durante su gestión al frente de Protección Civil, ya que bajo su titularidad se rechazó el programa interno de protección civil de la tienda siniestrada y sin embargo, a pesar de las inconsistencias detectadas, se permitió que el establecimiento continuara operando de manera regular hasta el día de la tragedia.

Y no, no tenemos la menor idea de porque en la investigación y en los cargos contra González Alvarado se implica a su papá, el diputado ahora del Verde, suponemos, Raúl González de la Vega, a no ser que haya desempeñado algún cargo en dicha dependencia estatal, antes, durante o después de la gestión de su hijo en esa dependencia.


Juan González Alvarado.

“Mi hija ya trae a la mano toda la documentación de ella y de mis nietos en caso de que el ICE les exija demostrar su ciudadanía…Yo hasta traigo copias de mi participación en procesos electorales… desde hace un año hemos estado llenando la despensa para enfrentar los malos tiempos como estos y ya comenzamos a entrarle, porque evitamos ir a lugares de riesgo”.

“Demostrar la ciudadanía para evitar ser detenido no alcanza con esos animales; de todas formas te levantan, y buena suerte si son agentes entrenados, porque si son los Proud Boy’s recién contratados en calidad de cazarrecompensas, la situación se vuelve sumamente grave por los riesgos de tortura e incluso desaparezcan tus datos del sistema para alegar falsificación de documentos y justificar la deportación”.

Entre paréntesis, los Proud Boy’s es una organización neofascista, ultranacionalista, de extrema derecha, solo para hombres vinculada con el supremacismo blanco que promueve y se involucra en la violencia política. Tiene su sede en los Estados Unidos y también cuenta con presencia en Canadá, donde está calificada como grupo terrorista y protagonistas importantes en el asalto al capitolio el 6 de enero de 2021, y no sobra decir, todos los detenidos y condenados por esos hechos fueron indultados por Trump.

“Todos en nuestra familia traemos el libro del pasaporte y la mica oficial que demuestra que somos ciudadanos”… Para muchos la única esperanza es que ese cerote –Trump—se muera pronto, pero el tal Vence ,–vicepresidente—es peor”, comenta nuestro amigo al informar de los silbatos y bocinas como la única defensa desplegada para advertir de la presencia de esos “faquinbitches” en vecindarios y centros comerciales y hasta ahí


Supremacistas empoderados.

Los párrafos entrecomillados en este despacho, se refieren al ambiente de terror en comunidades de migrantes en Estados Unidos, en donde indocumentados, residentes legales, naturalizados y ya ciudadanos, son víctimas potenciales de la nueva Gestapo al servicio del nazifascista presidente Donald Trump, en el marco de la época más oscurantista de ese país, equiparable a la persecución de los judíos por el III Reich alemán encabezado por Adolfo Hitler.

Nuestro interlocutor comenta de la soledad de los grandes centros comerciales otrora repletos de clientela; de fábricas y centros de trabajo implementando sistemas de protección para sus trabajadores en caso de redadas de esos criminales embozados; cadenas comerciales extendiendo horarios de atención al público para quienes prefieren la madrugada para salir de compras, así como la extensión del sistema de entregas a domicilio.


Enojado el neofascista.

En efecto, si ese ambiente de terror se vive entre ciudadanos legales y bajo riesgo por su color de piel o el acento al machucar el inglés, cómo andarán los indocumentados ya de por sí acosados por migración en tiempos normales, pero que más bien que mal ahí la llevaban.

Ese terror se vive en la mayor parte del territorio de Estados Unidos, particularmente en estados, condados y ciudades con gobiernos demócratas, a quienes la Casa Blanca tilda de izquierdistas en un contexto donde desde la cúpula fascista se redime la geometría política para escalar estrategias mediáticas de manipulación social, así como en México, pero a la inversa, con los de la 4T tildando de derechistas a quienes osen criticar sus corruptelas.

Una gran ola de terror cubre a grandes sectores de la sociedad norteamericana, incluidos anglosajones, brotando de forma gradual un ánimo combativo y de respuesta a los abusos perpetrados por la Gestapo, no descartándose la radicalización de esa confrontación en proceso, con lo cual escalarán los niveles de violencia y abonar así a la sed de sangre del orate de la Casa Blanca.


Luis Antonio Castro Ruiz.

Y todavía se atreve a amenazar a México con acciones terrestres en contra de carteles de la droga con base en diversos estados de la república, aunque se supone tal invasión ya fue descartada de acuerdo con declaraciones de la presidente Claudia Sheinbaum, quien aseguró convenció al orate homólogo suyo de no emprender acciones militares en territorio mexicano.

Abundante el abordaje sobre dicho tema de la presidente, quedándonos serias dudas respecto a los términos de la aparente larga plática con el neofascista, a quien entre líneas describe dócil, receptivo fácil de convencer y aceptar la postura “soberana” del gobierno mexicano y la verdad, se nos hace muy ojona para que sea paloma.

Y circunstancial encuentro y buen platique entre este reportero con el delegado en Sonora de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente, José Abel López Galindo; el durable líder de la burocracia estatal sindicalizada, Luis Antonio Castro Ruiz y con nuestro amigo de tantos años Leobardo Félix, quien como ya es tradición de principios de año, nos trajo un buen número de papachis, fruta medicinal propia de la región de Álamos, Quiriego, Nuri y esos rumbos y utilizada por nuestros ancestros.

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