
Samuel Valenzuela
Pues todo indica que al fiscal anticorrupción de Sonora, Mauricio Ignacio Ibarra Romo y a su jefecito, el fiscal General de Justicia del Estado, Gustavo Rómulo Salas Chávez, les podría salir el chirrión por el palito, en su acoso judicial y abusos en contra del extitular de la SEC, Víctor Guerrero González.
Hemos confirmado que el abogado defensor de quien desde septiembre pasado permanece privado de su libertad en el CERESO de Hermosillo, integró denuncias penales en contra del anterior y actual secretario de Educación de Sonora, así como los titulares de la Secretaría de Hacienda estatal en lo que va de la actual administración, por los mismos hechos y delitos en los que insiste la Fiscalía se configuran en el caso de Guerrero González.

Mauricio Ignacio Ibarra Romo.
El reconocido profesional del derecho, Otoniel Gómez Ayala, estableció que si bien considera la inexistencia del delito de peculado que se le imputa a su defendido, si la parte acusadora es congruente, también deben imputarlo a los exsecretarios de hacienda, Omar del Valle Colosio y a Carlos Hernández, así como al extitular de la SEC, Aarón Grageda y al actual, Froylán Gámez, porque al menos hasta septiembre de 2024 operaron el mismo esquema de previsión social del que se acusa al encarcelado maestro.
Insistió en su convencimiento de la inexistencia del delito de peculado por no ser recursos públicos, sino privados los involucrados, ya que proceden de retenciones salariales al salario de trabajadores de la sección 54 del SNTE, utilizados para un esquema de previsión social vigente desde hace décadas. Sin embargo, advirtió, si la Fiscalía Anticorrupción insiste en sostener que sí existe el delito, entonces debe actuar con congruencia jurídica y procesar también a los funcionarios que actualmente operan el mismo esquema.
De no actuar como actuaron en contra de Guerrero González y no imputar los mismos presuntos actos ilegales contra los mencionados servidores públicos, se estaría frente a una aplicación selectiva de la justicia, subrayó Gómez Ayala, quien a ojo de buen cubero podría empapelar en un embrollo jurídico a al menos un par de perfiles que han sido proyectados como piezas importantes en el ajedrez electoral del 2027 o sea al Froylán y al Omar.

Víctor Guerrero González.
Y expone la disyuntiva siguiente: o reconoce la fiscalía que el delito de peculado no existe en las imputaciones contra de Víctor, o aplica la ley sin excepciones, aun cuando ello implique descarrilar aspiraciones políticas dentro del propio círculo cercano del gobernador Alfonso Durazo Montaño.
Como se sabe, el ese programa de previsión social en favor de maestros de la sección 54 y trabajadores de la SEC opera desde mediados de los años 80 y constituye una prestación contractual a través de un fondo de retenciones al SAT plenamente autorizados, para cubrir indemnizaciones por accidentes, incapacidades y fallecimientos, integrado con descuentos vía nómina a los propios trabajadores.
Dicho programa funcionó durante años sin observaciones, incluso con una opinión favorable del SAT en esquemas similares, hasta que tras la pandemia comenzaron retrasos en pagos por parte de la empresa administradora y ahí es donde la puerca torció el rabo, ya que luego que Guerrero González instruyera al comité técnico del fideicomiso para presentar una denuncia contra la empresa por posible fraude contra la empresa, a principios de 2021, en lugar de que las nuevas autoridades emprendieran dicha indagatoria, de denunciante se convirtió en imputado.

Otoniel Gómez Ayala.
Lo cierto y en lo que este reportero consta, es que además de ser Víctor un buen hombre, honesto y de principios morales, los documentos a la mano muestran la veracidad de los alegatos de Gómez Ayala y de los argumentos plasmados en un comunicado a la opinión pública, suficientes para que cuando menos pudiera llevar el proceso en libertad.
“Si la fiscalía cree que hay delito, entonces debería ser para todos; si no lo hay, para nadie”, sostuvo Gómez Ayala.
Mientras tanto, son unánimes los diagnósticos de profesionales de la medicina: Donald Trump presenta un avanzado cuadro de demencia frontotemporal que lo dejará en total incapacidad fisiológica en un par de meses e incluso desde hace días su ubicación se mantiene bajo reserva.
El presidente de Estados Unidos está bajo tratamiento médico intensivo, se especula, luego de su delirante participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en donde protagonizó un recuento histórico de estupideces frente a presidentes, primeros ministros, y representantes de corporativos, especialistas de la economía de todo el mundo.
Si no fuera porque tiene al alcance de su tumefacta mano el botón nuclear rojo, sería para la hilaridad su intervención de más de una hora y 15 minutos, así como posteriores declaraciones, cargadas de dislexia, confusiones geográficas, retos de callejón, el autoelogio, amenazas e insultos contra aliados históricos, en el marco de la avanzada demencia del nazifascista residente de la Casa Blanca.

Hordas hitlerianas en EEUU.
Mark Carney, Primer Ministro de Canada, Emmanel Macron, presidente de Francia, entre otros mandatarios de diversos países del mundo, le dieron una repasada de padre y señor nuestro al orate quien llegó a ese encuentro celebrado en el corazón de Los Alpes con la espada del imperio desenvainada y regresó con ella enterrada en lo más íntimo.
Metió reversa pública de su pretensión de anexar Groenlandia a Estados Unidos y dejó sin efecto su amenaza arancelaria contra países europeos solidarios con Dinamarca y ese helado territorio ártico e histórico su fracaso de una junta de paz alterna a la ONU al recibir el desprecio público de las principales potencias del mundo.
En su perorata y acompañándose de sus ridículas gesticulaciones, confundió sostenidamente a Islandia con Groenlandia; tildó de tonta a la comunidad europea por comprar aerogeneradores de electricidad a China, cuando dijo que en ese país no hay un solo artefacto de esos, aunque no faltó quien le aclarara que el 19 por ciento de la energía que consume proviene de gigantescas planas eólicas.

Víctimas de la Gestapo de Trump
Ese es solo un breve recuento de la doctrina del odio expuesta en Davos por Trump, quien obviamente poco acostumbrado a ser repelido, desmentido y exhibido, regresó exhausto a su guarida, de donde de inmediato fue llevado a una de sus residencias, ésta ubicada en Bedminster, Nueva Jersey, donde supuestamente se recupera bajo estricta supervisión médica, aunque sus males ya no tienen remedio.
Por supuesto que el mundo estaría más seguro sin Trump y su permanencia en el cargo tiene a Estados Unidos al borde de una nueva guerra civil, en el marco de una escalada de violencia de fuerzas federales integradas por supremacistas que enmascarados arremeten en contra de quien se les ponga enfrente, incluidos a ciudadanos americanos con el pretexto de andar detrás de migrantes ilegales.
Es histórica la crisis en el presunto país más poderoso del mundo; convertida en una Gestapo al más conspicuo estilo de la Alemania Nazi, hordas de agentes del ICE agreden a diestra y siniestra y aterroriza a comunidades enteras en diversos estados y condados de la unión americana, principalmente los gobernados por demócratas.

Estupideces de Trump.
El mundo ha sido testigo del horror de dos asesinatos a mansalva perpetrados por esos animales en contra de Renée Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti en Minesota, con videograbaciones desde distintos ángulos y a pesar de esas evidencias, el mismo Trump junto a altos funcionarios de su equipo justifican tales ejecuciones porque se trataba de terroristas domésticos.
No existen precedentes en EEUU de actos de esa naturaleza, en donde migrantes de todas nacionalidades, documentados o indocumentados, y ciudadanos contrarios al salvaje primitivismo de las agencias federales, son lo que los judíos fueron para Adolfo Hitler, sin que hasta ahora haya forma de detener esa embestida.
Trump, Gregory Bovino, enano también de estatura y director del ICE; Pam Bondi, fiscal general; Pete Hegseth, secretario de Guerra; Kristi Noem, en Seguridad Nacional, entre otros, bien pueden personificar a los célebres Hermann Göring, Heinrich Himmler, Joseph Goebbels y otros genocidas que a la postre fueron juzgados en Nurenberg y unos terminaron colgados y otros suicidados.
Insistimos, así como fue en el caso de Hitler, el mundo estaría más seguro sin Trump y si bien su fin será distinto, algo estará mejor, y particularmente para México las cosas no lucirán tan tenebrosas y también mejorará la vida para nuestros connacionales residentes en territorio gringo, ciudadanos o no, con documentos o sin documentos.