La presencia de líderes sociales que en cierto momento aparentaban ser apartidistas, defendieron
y promovieron a finales de los 80’s y principios de los 90’s, la numerosa existencia de
asentamientos humanos conocidos como invasiones y que ahora son colonias populares, de clase
media y media baja.
En una añeja entrevista -en la que acompañé al desaparecido periodista Rodolfo Barraza González,
a finales de 1991 para el diario El Nacional Sonora- al entonces alcalde Guatimoc Yberri González,
éste le dijo que la gran preocupación de su trienio sería el desordenado crecimiento provocado
por precaristas que seguían y acataban las gestiones de quienes consideraban sus benefactores.
Para bien o para mal, con el paso del tiempo terminó la etapa de esos personajes que tenían
muchos seguidores agradecidos, por lo que también se redujeron considerablemente las
invasiones en las periferias de Hermosillo.
Razón por la cual, desapareció la preocupación de los “engordadores” locales que anteriormente
se habían apropiado de muchas hectáreas de tierra y que en su momento pertenecieron al fundo
legal de alguno de los tres niveles de gobierno.
Para que se diera esta reducción de invasiones, también influyó la proliferación de
fraccionamientos con viviendas de interés social y facilidades de pago en los créditos de Infonavit
a los trabajadores; aunque eso provocó otras carencias relacionadas con la deficiente planeación
urbana que en otras columnas ya hemos documentado -como la falta de accesos viales y servicios
básicos: agua, luz, etcétera-.
Ahora que se pobló un predio muy grande al sur de la ciudad y que sus habitantes le han llamado
Invasión Mirabal, han surgido problemas y divisionismos entre los precaristas que con grandes
esfuerzos han logrado cercar y levantar sus jacales con madera y cartón viejo, alambre de púas,
lonas de hule y una que otra vivienda hecha con materiales de construcción como varilla, cemento
y ladrillo.
Por lo que pudimos averiguar sobre este terreno todavía propiedad del Gobierno del Estado, la
nueva colonia cuenta con postes hechizos enterrados por los mismos habitantes que surten de
energía eléctrica de manera informal -por supuesto- las improvisadas casas utilizando “diablitos”
directamente a las mufas o acometidas, poniendo en peligro la vida de la gente.
Dios guarde la hora, una descarga eléctrica.
Por las quejas emitidas de los primeros colonos que llegaron durante el anterior sexenio
gubernamental, el problema se ha dado por la reciente aparición de nuevos líderes que
igualmente están prometiendo gestionar más beneficios para la colonia; “charoleando” con
supuestas “palancas” con las autoridades.
La idea de los nuevos activistas, afirman, es desplazar a los líderes anteriores que hace años vieron
un monte o desierto listo para poblarse y que ahora se encuentra habitado por alrededor de 350
familias que confían en regularizar sus terrenos.
Siguiente comentario.
Jesús Abraham Sierra, el joven director del Instituto de Becas y Crédito Educativo del Gobierno del
Estado, estuvo la semana anterior con los reporteros y líderes de opinión de la Mesa Cancún,
donde informó que para este 2026 habrá un apoyo extraordinario -con miras a hacerlo formal
cada año- de 1 mil millones de pesos a favor de los estudiantes sonorenses.
Franqueado por los hermanos Carlos y Luis Armando Rodríguez Freaner, el funcionario destacó
que este recurso se aplicará durante este primer semestre, por lo que dejó entrever que para el
otoño-invierno habrá otra cantidad considerable.
De hecho, y como lo ha dicho también el gobernador Alfonso Durazo, para el 2027 se proyectan 2
mil millones de pesos de apoyo en becas para nuestros estudiantes universitarios sonorenses de
instituciones públicas.
Tomando en cuenta lo dicho por nuestro Mandatario Estatal, más o menos con estas palabras: las
becas no resuelven todos los problemas económicos de los jóvenes, pero sí les ayuda a resolver
algunas necesidades.
Lo bueno que el dinero próximo a entregarse, beneficiará a más de 44 mil estudiantes de
universidades e instituciones de educación superior que no son particulares y que prácticamente
se encuentran por todo el estado.
Ultimo comentario de hoy.
Lejos de haberse convertido en el Gobernador que ganó con mayor ventaja una elección en
Sonora, y tener una excelente empatía con los Poderes Legislativo y Judicial, tal parece que
Alfonso Durazo no se cansa de trabajar por toda la entidad.
Porque tampoco hace pausa.
Cuando no lo vemos entregando becas, al rato lo vemos inaugurando una obra carretera o
recibiendo a la presidenta Claudia Sheinbaum, ofreciendo una conferencia de prensa en el Salón
Gobernadores, en la banqueta de Palacio o en un evento público.
Informando de los resultados obtenidos, claro.
Al parecer fue el pasado fin de semana, cuando agarrado de los tubos de un camión urbano en
marcha -como un pasajero más-, el Gobernador reveló que se están sumando 420 nuevas
unidades a las rutas de los diferentes municipios con un costo de 616 millones de pesos.
Con esta cuantiosa inversión, habrá modificaciones al sistema operativo con más video cámaras
para una mayor vigilancia, credencialización de los usuarios para evitar el afectivo en mano,
chequeo del GPS a las unidades para reducir los tiempos de espera, aire acondicionado al 100% y
capacitación constante a los operadores para evitar accidentes, lo cual ha sido algo alarmante.
Porque de acuerdo a las declaraciones del director de Movilidad y Transporte, Carlos Sosa
Castañeda, son en promedio tres (3) incidentes viales en los que participa un camión urbano, por
lo que al hacer la aritmética, son poco más de 1 mil sucesos al año que ocupan la cobertura del
seguro que incluye daños materiales, operador y pasajeros.
Lo mejor de toda esta renovación de la flotilla y mejor atención de toda la estructura, es que para
este 2026 se prevé que no habrá aumentos a la tarifa que actualmente sigue en 9 pesos.
Por hoy es todo.
Que tengan buena semana.