Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
Desde conocerla, siempre hemos visualizado fallas en la azotea de Célida López Cárdenas; como cuando aquellas intemperancias al ser señalada por actos de corrupción como subsecretaria de la SEDESON durante el padrecismo, de las cuales resultó impune, así como su esposo Jorge León, beneficiario de adjudicación ilícita de obras para empresa de su propiedad.
Como cuando aquellas catilinarias ofensivas en contra de Andrés Manuel López Obrador en conferencias de prensa convocadas específicamente para tildarlo de corrupto y alardear de su formación política en la ultraderecha, incluso más a la derecha que el PAN, partido en el que militó desde muy jovencita y al cual desertó cuando el corrupto la invitó a sumarse a MORENA en 2018.
Lloró Célida por baches.
Como cuando ya como alcaldesa de Hermosillo se volvió loquilla desplegando un enfermizo circo mediático autopromocional mientras la gran mancha urbana de la capital de Sonora se hacía pedazos y las comunidades rurales las dejaba en el olvido, no quedándole más que soltar el llanto en uno de sus informes por no poder con el problema de los baches.
Aquellos dislates cuando al posicionarse en contra del aborto, en una reunión de mujeres les espetó insultos, taradas, les dijo, y les recomendó que mejor mantuvieran cerradas las piernas para no atentar contra la vida de no natos o aquellos desfiles a bordo de cuatrimoto de la policía municipal, para en resumen resultar derrotada en su intento de reelección.
Luego sería el ir y venir en la estructura de gobierno de Alfonso Durazo Montaño, que la llevó de la secretaría de turismo a la jefatura de la oficina del ejecutivo y después ser parte de la gracejada de encabezar el proyecto de “jubilar” de la política a Manlio Fabio Beltrones Rivera, al ser postulada como candidata del PT al senado de la república.
Alfonso Durazo Montaño.
No sobra precisar que la fórmula encabezada por Manlio obtuvo casi 303 mil votos y la encabezada por Célida poco más de 106 mil 600 votos e incluso le ganó la de Movimiento Ciudadano con Ernesto de Lucas Hopkins a la cabeza, que obtuvo un poco más de 126 mil sufragios
Como mandarla al matadero de esa forma no fue cualquier cosa, fue premiada con la secretaría de la llamada sagarpita en donde ha desplegado tortuoso desempeño al ser totalmente ajena a las tareas inherentes al campo, ganadería, y a lo mejor sabe mucho de menús de mariscos por haber vivido bastante tiempo de su originario Puerto Peñasco.
Nos comentaba alguien cercano a su círculo en esa dependencia estatal, que aprende rápido, y ante cualquier atorón recurre al Google para al menos parecer enterada y que le sabe a los abundantes problemas que afectan a ese sector productivo de la entidad, el cual luce en el semiabandono o alejado de la mano de esa área de la administración estatal porque su titular anda en precampaña.
Ya lo han de saber, pero si no es así, resulta que la señora Célida quiere ser la candidata de la alianza oficialista a la gubernatura de Sonora; unos aseguran que recibió la luz verde del mismo gobernador para buscarla; otros comentan que se fue a la Ciudad de México y recibió el okey de personajes que como José Feliciano no pueden ver ni en pintura al de Bavispe, pero el caso es que anda desatada brincoteando de allá para acá y en tupida agenda mediática promoviendo sus aspiraciones.
En pleno desparpajo y a la menor provocación dispersa estulticias para todos lados; asegura ganarles a Antonio Astiazarán y a Luis Donaldo Colosio juntos y su temeridad llega a extremos al presumir estar mejor posicionada que Javier Lamarque y Lorenia Valles, de acuerdo con encuestadoras serias, deslizando que las encuestas favorecedoras de la mancuerna en cuestión no lo son.
Manlio Fabio Beltrones.
A ver cómo evoluciona esa voladura de sesos o hasta dónde la dejan llegar, porque a como van las cosas, su actuación frontal, de boca suelta y agresividad, tienen en contra de la pared a la siempre bien peinada y permanente mueca de sonrisa, Lorenia Valles, quien obviamente carece de experiencia en pleitos de cantina y de callejón como se asemejan los retos de la señora López Cárdenas.
Por ella va la de Puerto Peñasco: su propósito es que en la definición tombolera del género de quien vaya a la candidatura a la gubernatura, sea ella y no la senadora la que esté en la jugada junto con el machito alcalde de Cajeme Lamarque Cano.
Y la senadora ni las manos está metiendo; su inocuo activismo no levanta y su gestión como senadora es sumamente mediocre, más o menos igual de mediocre que el de la López Cárdenas en la sagarpita, infortunio que se refleja en la ausencia de un informe de resultados de su paseada por Toronto, Canadá en días pasados por ser presidente de la comisión de minería y corroborarse de la vigencia del malparido turismo legislativo en México.
Hasta el senador del PRI, Erick Iván Jaimes le ganó el tirón, ya que sin turistear en el extranjero participó en una reunión entre legisladores del parlamento canadiense y los integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores para América del Norte, de la cual forma parte el legislador por Sonora, quien aprovechó esa recta para abogar por la restitución del Fondo Minero en favor de estados y municipios donde la industria minera canadiense es la de mayor presencia.
Javier Lamarque C
Eso es lo que debe hacer alguien que busca representar con dignidad a los sonorenses, y a propósito, vaya que les provocó fuerte alergia por rumbos del oficialismo la documentada e irrefutable propuesta del senador con licencia Beltrones Rivera en torno a la propuesta oficialista de reforma electoral, así como su capacidad para responder como caballero y político de alto nivel, a los improperios y estulticias de la presidente Claudia Sheinbaum.
Le hicieron montón al exgoberndor de Sonora, quien debe estar desternillándose de risa por la campañita de noticias fake sobre su incorporación a las filas de MORENA entre otras pendejadas que demuestran una vez más la pobreza intelectual y poca imaginación de esos maquiavelitos de pacotilla.
Para cerrar el tema sobre las temeridades de la Célida, sabe hasta dónde le alcance esa campañita de descrédito hacia la organización a la que dice pertenecer; sabe cuánto le cueste asegurar que se trata de fuego amigo, precisamente operado por tenebritas a sueldo de la Valles Sampedro, pero por lo pronto protagoniza un buen entretenimiento mediático, del cual Lamarque Cano se mantiene ajeno y a distancia al saber lo peligroso que es meterse en pleitos entre mujeres.
Erick Iván Jaimes A.
Frente a ese escenario, hay quienes describen muy movidas las cosas en la cúpula morenista, en donde aseguran se están dando con todo, la subsecretaria de Concertación Social de la secretaría de gobierno, Ana Luisa Chávez Haro y el recién nombrado subsecretario de Servicios de Gobierno, Edgar Hiram Sallard, alegando derechos de sangre para ejercer el mando ante la ausencia del jefe, el secretario Adolfo Salazar, convaleciente aún por el fuerte accidente carretero de días pasados.
La buena noticia es que por instrucciones del gobernador, la jefa de la oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña, hombro con hombro con el equipo de confianza del Adolfo y su jefe de la oficina de la SEGOB Abel Salazar Villa, en coordinación y comunicación permanente con nuestro amigo accidentado, ya se puso en orden a los rijosos y la estratégica dependencia estatal opera con toda normalidad.
Judith Armenta Cota.
Ríspida situación similar se mantiene en la cúpula de MORENA donde las manda cantar Judith Armenta Cota, quien ha asumido la actitud de testigo de piedra ante la tracatera protagonizada entre El Tony Gallardo procurando acomodo y los inminentes trabucos judiciales del presidente del Consejo Estatal David Mendoza Rivas, relativos al millonario desfalco durante su sospechosa gestión como titular de la CECOP.
Para cerrar filas y ponerse en la línea de prelación hacia la dirigencia estatal, asumió la secretaría de organización el integrante de una familia panista químicamente pura y del más rancio abolengo de la ultraderecha regional, Felipe Sesma Quibriera, para entrar en una especie de impase en ese partido, en donde como se sabe, sus dirigentes por lo regular no hacen huesos viejos y por eso Armenta Cota ya puede jactarse de su durabilidad al acabalar poco más de un año tres meses en el puesto.