Entretelones
Samuel Valenzuela
Samuel Valenzuela
En otro estropicio más perpetrado por un juez del bienestar y por que la Universidad de Sonora no aguanta dos huelgas al año, de última hora fue archivado el expediente del emplazamiento a huelga promovida por el sindicato de los académicos.
Este recurso huizachero de la representación jurídica de nuestra máxima casa de estudios, ya había sido rechazado por el mismo juez el pasado 18 de marzo al reconocer y constar en actas que el sindicato había cumplido con los requisitos establecidos en el artículo 920 de la Ley Federal del Trabajo para el trámite del emplazamiento.
Pero como les dio tan buenos para aplastar a las aspiraciones laborales de trabajadores manuales y administrativos, insistieron en esa machincuepa en contra del STAUS un día antes del estallamiento, en el marco de una evidente componenda entre el poder judicial estatal, el ejecutivo del estado y la autoridad universitaria a cargo de la fantasmal rectora, Dena María Jesús Camarena, para en bola ir contra el derecho constitucional de huelga.
Provocación al STAUS.
Provocación al STAUS.
Además de la provocación evidente, la representación jurídica universitaria se mantuvo inamovible frente a las demandas de actualización de al menos los niveles de inflación los montos de ingresos de los académicos y tampoco atender demandas de prestaciones de monto fijo, resultando en que a partir de las cinco de la tarde de este jueves, de nueva cuenta serán colocadas las banderas rojinegras en los accesos de los campus universitarios de Hermosillo, Navojoa, Caborca, Nogales, Santa Ana y Cajeme.
En la jornada de votación de este jueves, de un padrón sindical de mil 854 agremiados al STAUS, mil 8 votaron en favor de ir la huelga ahora de hecho y 562 por no estallarla, previéndose un intrincado proceso de negociación, incluso más difícil que con el STEUS, además que no tardan los posicionamientos oportunistas para estigmatizar los derechos laborales de los trabajadores y exigir sacrificios en favor de la formación académica de las nuevas generaciones.
Hace unos días compareció en la Mesa CORSAS el secretario general del STAUS, Cuauhtémoc Nieblas Cota, y en ese espacio editorial de primer orden, descartó que el sindicato de los académicos universitarios pudiera ser víctima de la machincuepa similar a la aplicada en contra del STEUS, primero, por que un juez había validado la legitimidad del emplazamiento y segundo porque por el tiempo procesal de la negociación ya no se podría recurrir a esa artimaña.
Cuauhtémoc Nieblas Cota.
Obvio no hizo buenos cálculos sobra las capacidades para las leperadas entre el poder judicial del estado y la autoridad universitaria, bien piloteadas desde ustedes ya saben, y ahora a aguantar vara porque se vienen tiempos difíciles.
Por otra parte, debido al fuerte golpe a la economía de muchas familias, por supuesto se amplifica el debate a causa de una disposición de orden federal, que justifica y apalanca estrategias recaudatorias del ayuntamiento capitalino a cargo de Antonio Astiazarán Gutiérrez, quien ante la guasanga, demostró su buena condición humana al instruir a Tránsito municipal a suspender la emisión de fotomultas y cancelar el pago de las ya emitidas, a cambio de amonestaciones.
O sea, funcionó la presión social en lo que compete al ayuntamiento de Hermosillo, porque como se sabe, de acuerdo con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial aprobada por el congreso federal y en vigor desde el 18 de mayo de 2022, las velocidades máximas en zonas escolares y hospitales es de 20 kilómetros por hora; 30 kilómetros por hora en calles secundarias; 50 kilómetros por hora en avenidas y hasta 110 kilómetros por hora en autopistas federales.
Invalidan fotomultas.
Como sea, para nuestros efectos y para los efectos de las finanzas familiares de alrededor de cinco mil víctimas de las repentinamente afamadas fotomultas ya invalidadas, nos gustaría saber de los criterios aplicados para determinar que una carretera de tres carriles de ida y otros tres de vuelta puede considerarse una avenida entre el entronque de la carretera 15 a Ures y al menos hasta Café Combate.
Insistimos que fijar 50 kilómetros como velocidad máxima en dicho tramo es una soberana estupidez y en todo caso, el arco y hasta ahora frustrado generador de extraordinarios ingresos por decisión del alcalde, debería ser reubicado hasta donde el sentido común lo exija y cuya conducción debería ser fijada con 80 kilómetros por hora como máximo.
También insistimos en que la velocidad máxima de 50 kilómetros por hora no tiene respeto en la mayoría, por no decir en todas, las avenidas hermosillenses, con la salvedad de que al no haber arco ni tecnología de punta, las sanciones presenciales de agentes de tránsito son convertidas en un mordisco que va a su cartera y no a las arcas municipales.
Hemos recibido reclamos por nuestro abordaje en los Entretelones de ayer y en efecto, pareciera que inferimos que fue responsabilidad del Ayuntamiento de Hermosillo fijar el citado tope de velocidad máxima, cuando como decíamos es una disposición federal con cargo a la mayoría oficialista en el Congreso de la Unión, y ahora esperamos enterarnos sobre qué instancia determinó que un tramo de casi seis kilómetros de amplia carretera en despoblado es una avenida urbana, además de servirles de criterio base para instalar el arco desde donde se emiten las fotomultas.
Antonio Astiazarán G.
Otro abordaje merece el galimatías jurídico del vocero de tránsito municipal, César Alejandro López Arana, para justificar la el abuso y agresión tributaria en contra de cientos de ciudadanos y el evidente oportunismo recaudatorio frente a vacíos y lagunas jurídicas dejadas por los timoratos y pusilánimes integrantes del oficialismo en el Congreso del Estado.
También otro abordaje merece el oportunismo y obsesivo protagonismo del diputado saltimbanquis David Figueroa Ortega, quien como cochi a la desta se tiró al chiquero, no en defensa de las finanzas de las familias víctimas de estrategias recaudatorias de la comuna capitalina, si no solo para reivindicar su incompetente e inútil paso por la legislatura estatal y en lo posible levantar en algo sus nulas posibilidades de contender por la presidencia municipal de Hermosillo, o sea, seguirá ensartado por la punzante varilla que le enterró el Toño en la elección de 2021.
David Figueroa O.
Lo vamos a dejar de este tamaño con la esperanza de que con un gesto de magnanimidad histórica “El Toño” anuncie la cancelación de cargos por esas fotomultas, para partir de cero en función de los compromisos de principios de año, luego de que el congreso del estado –minúsculas a propósito—impuso condiciones y limitantes a esa estrategia recaudatoria.
Mientras tanto, hasta sin pregunta de por medio el gobernador Alfonso Durazo Montaño debería ofrecer una actualización del proceso de construcción del libramiento ferroviario Ímuris-Nogales, factor fundamental para hacer de Guaymas la “Puerta Logística del Noroeste” y pilar fundamental del Plan Sonora de Energías Sostenibles.
De forma extraoficial se sabe que las obras a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional están paralizadas desde septiembre pasado y que para este año se les asignaron 0 pesos de presupuesto, aunque ya se le han metido más de nueve mil millones de pesos, muy arriba del costo previsto de siete mil millones de pesos, cuando no se completa ni la mitad del total de dicha infraestructura.
Desde hace varias conferencias de prensa semanales que ofrece Durazo Montaño hemos estado con la expectativa de preguntarle al respecto, pero como no disponemos de material videográfico de apoyo para sus respuestas, no se nos ha dado la oportunidad de indagar sobre dicho tema, que como dato adicional, empresas proveedoras siguen colgadas de la brocha con adeudos superiores a los dos mil millones de pesos.
Nogales seguirá partido en dos.
Miren, todo indica que la construcción de la ruta para el llamado “Tren Fantasma”, llamado así por su tenebrosa opacidad, está paralizada de forma indefinida por falta de presupuesto y carga con un altero así de expedientes que detallan irregularidades y omisiones en materia ambiental, monumentos históricos, abusos, extorsiones y violaciones a los derechos humanos de cientos de vecinos de varias colonias de Nogales, muy maltratados por la construcción del inconcluso túnel.
Nos aseguran que en la suspensión de esa obra se debe al escaso eco que ha encontrado en el lado americano, ya que, a pesar del proyectado crecimiento de la capacidad de maniobras del lado mexicano para incrementar el paso de contenedores, a los gabachos les ha valido sorbete y les es suficiente operar las capacidades actuales, sin que se advierta interés de la Union Pacific de aumentar el número de andenes, acometidas de vías, ni la contratación de más personal.