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+ Aguilar ejemplifica la búsqueda de la unidad en Morena; solo con él, Lamarque la lograría; la oposición quiere lianzas, pero el PAN no y reclama Hermosillo para ellos; exgobernadores influencian el proceso; más nombres para Guaymas: Zataráin hijo, uno de ellos
Agustín Rodríguez L.
GUAYMAS, Son. - Cuando me preguntaron por qué el senador guaymense Heriberto Aguilar “se bajó” de la carrera por la gubernatura sonorense, recurrí a su propia expresión, divulgada en sus redes.
“La fortaleza de nuestro movimiento está en su origen: el territorio, la organización y el pueblo.
Hoy refrendamos nuestro compromiso con la unidad, con el respeto a las reglas de nuestro proceso interno y con los principios que dieron vida a Morena. Seguiremos recorriendo las colonias, escuchando a la gente y fortaleciendo los Comités de Defensa de la Transformación.
Porque antes que cualquier aspiración personal, siempre estarán las causas del pueblo de Sonora y de México”.
Su mensaje fue acompañado de imágenes junto a Javier Lamarque Cano y eso se traduce como respuesta a un pacto de años entre el senador y el alcalde de Cajeme con licencia: “Si tú vas, yo te apoyo”.
Eso es perceptible. Aguilar es parte del grupo fundador de Morena, como Javier, y le reconoce antigüedad, si eso vale en política, y más experiencia, por supuesto. Aparte de haber participado en el Congreso federal, Lamarque ha sido tres veces alcalde, a fines del pasado siglo con el PRD, y los dos últimos trienios con Morena.
Se conocen bien, han picado piedra por décadas y se aprecian. Así, no es raro que uno cediera el espacio requerido por el otro, cuando el análisis de circunstancias sugirió lo que seguía. Lo confirman las imágenes con las que el senador ilustra su mensaje y el apoyo que ya le acarrea simpatías, que las necesita el obregonense.
Unidad, es el pregón, la cual nunca lograría Lamarque con ningún otro de los sonantes para convertirse en coordinador de la defensa de la 4T Sonora, con lo cual tendrá el pase automático a la candidatura para gobernador.
Y ser candidato, como era antes en el minimizado PRI, es ahora en Morena más difícil que ganar la elección.
Así que Lamarque apunta para ser el coordinador imponiéndose a morenistas incorporados en el camino como los derechistas restantes, el circunstancialmente “Verde” Omar Del Valle Colosio (Partido Verde Ecologista de México), la panista que saltó al PT para ser alcaldesa y ahora buscar en Morena, Célida López Cárdenas; la expanista y ex “naranja” Lola del Río hoy también en la 4T; y el recién llegado Froylán Gámez Gamboa, quien ingresó al PT como requisito para ir a algún puesto de elección el 27 que, por supuesto, no será la gubernatura.
Dejo al último a Lorenia Valles Sampedro, perredista como Lamarque en el pasado y morenista desde que se convocó, y pocos respondieron, a formar un movimiento cuyo éxito fue tal, que en pocos años ya tenía en la bolsa la Presidencia de la República.
Javier Lamarque y ella son el proyecto para perfilar al o la mejor, para gobernar Sonora cuando Alfonso Durazo termine su encargo, en poco más de un año, y quienes trabajarán en lo que dice Aguilar: por la unidad.
En ese renglón es donde hace labor de zapa la oposición. Si la socavan, harían estragos como para que en 2030 –no en 2027, cuando aún habría mucho apoyo popular-- el morenismo se sitúe en el umbral del descalabro, incluso el que los eche de Palacio Nacional.
TAMBIÉN EN LA OPOSICIÓN
Pero la unidad no solo es clamor morenista, pues opositores también la demandan, excepto el panismo que no la quiso, por ejemplo, en Coahuila y ya ven cómo les fue.
El PRI sabe que no ganarán sin alianza. Entre más, mejor. Y tiene aspirantes que con gusto se unirían a Toño Astiazarán.
Pero no es algo que simpatice a los azules del momento, como Alejandro López Caballero, Ramón Corral y últimamente añadido el diputado federal de nombre bonito, Agustín Rodríguez Torres, porque para el blanquiazul, la alcaldía de Hermosillo es de ellos y abren camino con la guía del exgobernador Guillermo Padrés.
Flor Ayala Robles Linares se menciona como a quien Antonio Astiazarán quisiera como sucesora y debo aludir a una imagen captada por el activo comunicador Antonio Pérez, donde Flor charla con otro exgobernador, el priísta Eduardo Bours.
Era una charla de amigos, y ya, dijeron, pero la especulación comenzó y es genial la observación de Solangel Ochoa, quien en su cuenta de “X” la sube con este comentario: “Se equivocó de ex gobernador. A quien tiene que convencer es a otro”.
Quienes tenemos juventud acumulada en esto de la información, nos fuimos con la finta y pensamos que se refería a Manlio Fabio Beltrones.
Es que, en 2012, la Flor fue diputada apoyada por el nativo de la antigua colonia Irrigación, hoy Benito Juárez, y la historia de ese arribo comienza cuando Carlos Armando Biebrich –también exgobernador, víctima de Luis Echeverría cuando la matanza del valle del Yaqui en 1975—hacía labor electoral en la campaña de Enrique Peña Nieto.
El frívolo hoy residente en Madrid, pero de paseo permanente por el mundo gastando sus ahorros de las quincenas que ganaba como presidente, un día recibe a Beltrones, quien supo que Biébrich sería apoyado para llegar al Congreso por la vía plurinominal.
Beltrones le dijo a Peña que respetaba a su paisano de Sahuaripa pero: “me va a resultar muy difícil hacer mi trabajo en el Congreso con Biébrich allí”. Le sugirió a la Flor y ella fue.
Pero como ella también fue auxiliar de Bours y ayudó a Lourdes su esposa, en el DIF estatal, también podría haberse pensado en ello cuando la foto.
Así que consultando a los que saben, me informan que a quien debió convencer, ese “otro”, es Guillermo Padrés. Si quiere ser alcaldesa, aparte de la fortaleza que le da Toño Astiazarán, debe tener el visto bueno de quien gobernó Sonora entre 2009 y 2025 por el PAN y debió entregar al beltronista PRI de Claudia Pavlovich, porque reclaman como suya la posición con López Caballero al frente.
MAS CANDIDATOS PARA GUAYMAS
Desde que Ramón Flores se destapó por la alcaldía de Guaymas para medir el agua a los camotes, brotan nombres para buscar los espacios para esta zona.
Al nombre del diputado federal que pocos conocen y menos elegirían como alcalde –es opinión de muchos--, sume el de David Mendoza, quien intentará arrebatarle la posición en el 04 Distrito al de Arivechi, algo que no suena mal, es que se ha reconocido el papel del joven guaymense Carlos Zataráin Nungaray para disputar esa posición.
Por allí debiera ser. Saque cuenta y verá. Suponiendo claro, que no le cumplan a la alcaldesa Karla Córdova, quien se ha ganado con creces esa posición.
El joven abogado, maestro en ciencias jurídicas y doctor en temas procesales del derecho en prestigiosas instituciones del centro del país, ha estado cerca del gobernador, administra hoy la Oficina del Ejecutivo y acumula aprecio y respeto de quienes le rodean.
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