+ Aceptan autoridades el robo de agua en EdoMéx; y ¿En Sonora?; golpes al crimen, pero falta conocer culpables; impiden transitar del PRD a MACISO; Joel Ramírez dice que nada detendrá este paso, pero Carlos Navarro le pide cuentas por ¡12 millones de pesos!
Agustín Rodríguez L.
GUAYMAS, Son. – Hoy mencionaré algo que, si usted ha escuchado ocurre por estos lugares, no puedo afirmar que sea solo mera coincidencia.
La nota ilustra con claridad un fenómeno generalizado en el país: La “ordeña” de agua. La información emana de 48 municipios del Estado de México, donde detectaron el robo de agua en la infraestructura de almacenamiento y conducción.
Solo en Ecatepec han descubierto –e inhabilitado, claro, si no, para qué– más de 100 tomas clandestinas este año y 10 personas detenidas, sin hablarse aun de sentencias.
De las localidades afectadas por el ilícito, 14 se abastecen del Sistema Cutzamala, que surte a millones de habitantes del altiplano, pero el robo de agua en la entidad es grande. La Policía confirma 34 municipios con extracción ilegal en pozos y tomas clandestinas.
La Comisión de Recursos Hidráulicos del Congreso mexiquense, dice que el hurto ocurre cuando llega a los municipios y pasa por sus tuberías, tanques y ductos.
Recuerde que, por ley, los municipios son responsables de administrar el agua en el país, así como disponer del desecho para evitar contaminación, aunque en Sonora quedan varios –Guaymas y Empalme incluidos—incumpliendo la ley y por eso acumulan cuantiosas sanciones de las que nadie nos quiere platicar. Para qué.
Y ni se diga las que se disponen por contaminar el agua del mar y el ambiente guaymense en general. Decirlo, también es asustar gente por las cifras que implican las sanciones, pero más porque podría tomarse conciencia del sucio ambiente en el que vivimos y estamos heredando a nuestros hijos, lleno de enfermedades propias de la suciedad.
Pero hablábamos del Estado de México, donde se comenzó a combatir el robo de agua y se piensa en tecnología, algo así como la que usa Pemex en sus ductos, con sensores para detectar cuando la presión disminuye, lo cual mostraría descensos en la conducción que pudieran significar una sustracción ilegal.
Los delincuentes mexiquenses hurtan el agua a gran escala y la venden en camiones cisterna a plena luz del día. Lo consignan documentos oficiales y mencionan a integrantes de células criminales y –ojo– organizaciones “que se hacen pasar como sindicatos”, bajo investigación por su posible participación en el hurto de agua que llega del Cutzamala.
La magnitud del daño patrimonial a los municipios –a la gente, finalmente—se conoce por las tarifas fijadas al agua que no lega por tuberías.
La Fiscalía estatal sabe que, tras ser hurtada en tomas ilegales, se vende por las células del crimen fijando una tarifa de 9 mil pesos por pipa de 50 mil litros, aunque hay municipios donde se oferta entre 6 mil y 8 mil pesos.
El problema es grande, pero las autoridades sólo reportan la detención de 6 líderes de organizaciones delictivas por el delito de robo del líquido en la entidad.
Es poco, pero al menos ya comenzaron reconociendo el problema. Luego, avanzando hacia la detención. Sí, 6 son pocos, pero ya hacen camino al andar.
E insisto, si esta información dice algo parecido a lo que pasa con el acueducto Río Yaqui-Guaymas, no sé si es mera coincidencia.
No sabemos si han hecho para impedir la pérdida del 50% del agua que transporta en un tubo de acero de 36 pulgadas de diámetro a lo largo de 130 kilómetros, ni conocemos registro de personas detenidas por pinchar la línea, extraer agua de almacenamientos o instalar tomas clandestinas en la ciudad.
Nos falta información, pero quienes administran el agua todavía incumpliendo la ley, no son buenos para informar. Sería bueno saber qué hacen bien y si lo están haciendo, porque el abasto fallido sigue y la falla no habla bien de ellos.
GOLPES AL CRIMEN
Desde la ciudad de México llega el dato de más golpes a criminales.
Un ejemplo es el arsenal, impresionante, asegurado en la fronteriza San Luis Rio Colorado.
Desafortunadamente nunca se sabe quién lo vendió, quién lo introdujo al país ni quién sería el destinatario. No informarlo sugiere complicidad oficial.
Luego, en Nogales aseguraron máquinas tragamonedas y encontraron cámaras, monitores y equipos de cómputo que utilizaban criminales para vigilar a la Policía y evadirla.
Son parte de la acción criminal para financiarse y la autoridad federal debería platicarnos la historia completa, pues eso ayudaría a inhibir estas prácticas ilícitas.
¿QUÉ LE VEN AL PRD?
Hubo riña dominical en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que no tarda en llamarse oficialmente Movimiento de Acción Ciudadana Sonorense (MACISO), por decisión de asamblea que se está tardando el Instituto Estatal Electoral en confirmar.
No olvide que el PRD perdió su registro nacional y existe en Sonora porque obtuvo casi 4% de los votos captados en 2024. Conservó su registro estatal y quiere demostrar que se aleja de las prácticas del pasado conflictivo que lo llevó al fracaso, por eso resolvió cambiar su nombre, lo cual disgusta a los emisarios del pasado.
MACISO se ofertará al elector como “una opción 100% local, regionalista y transparente”.
Eso es bueno. Sugiero comenzar aclarando las acusaciones de Carlos Navarro, quien los representa ante el IEE y adversario del dirigente estatal Joel Ramírez, cuya honestidad cuestiona y eso ya duele.
Joel, dice Carlos, ha hecho malos manejos que le cuestan ya 12 millones de pesos al PRD, principalmente por sanciones al omitir datos sobre el manejo del dinero público que recibe, además de falsificar documentos y “otros delitos que se están cometiendo”. ¡Uf!
La respuesta de la dirigencia que encabeza Joel, se sostuvo en que “la minoría opuesta ni el IEE Sonora, detendrán la voluntad de la mayoría”.
Y la mayoría en este evento querían formalizar el proceso que transita hacia MACISO y se vino la bronca: “la minoría que se opone al cambio cruzó la línea”, acusó la dirigencia, al llegar a la intimidación y la provocación, violentar reglas de manera dolosa, enviando a dos personas ajenas “a intimidar a las y los asistentes y alterar el orden de la asamblea”.
Por ello la dirigencia pidió “el apoyo de la Policía Preventiva” y agradeció la “intervención respetuosa para garantizar la seguridad de un evento exclusivo de consejeras y consejeros del PRD”. Confirmó haber pedido el apoyo y no fue, como dice Navarro, injerencia municipal en actividades internas de un partido.
Integrantes del Consejo Estatal ratificaron que a solicitud de la mayoría en el Estado se dio el cambio de nombre y estatutos, por eso hoy se llaman MACISO.
Imagínese usted. Si esto pasa en un partido en vías de extinción, qué podría pasar en otras siglas donde el dinero público fluye por millones y millones al mes, oculto en contabilidades que los ciudadanos difícilmente podrían conocer.
Ah, qué cara nos sale la democracia.