Abandona federación a Sonora en narco lucha


De norte a sur embisten los narcos a Sonora sin que el gobierno federal mueva un dedo para tratar de frenar la ola de violencia en Sonora que día a día se registra la zona del desierto de Caborca, Magdalena, Nogales, Hermosillo, Cajeme y Guaymas.
En meses pasados ya habíamos visto el poder de equipo y movilización del crimen organizado en Magdalena de Kino que impunemente a punta de metralla y violencia tomó por asalto la membrillera ciudad, hasta que fue presionado a salir por las fuerzas policiacas de los tres niveles sin enfrentamiento, las cuales de paso a punta de bala repelieron a un convoy de sicarios en Caborca.
Una vez más el fin de semana la región de Caborca se pintó de rojo y vivió una pesadilla al enfrentarse grupos de narcos que luchan por la plaza dejando un saldo de varias residencias, carros, tráilers y una gasolinería quemadas, así como 12 personas ejecutadas, diez de las cuales dejaron tiradas en el tramo de la carretera Caborca-Sonoyta.
Luego de que se disipó el humo de la metralla, cuerpos policiacos estatales y federales se hicieron presentes en Caborca para mantener el orden y tratar de esclarecer los hechos asegurando vehículos blindados abandonados y armamento.
Con apoyo del helicóptero de la Policía Estatal se llevan a cabo patrullajes por aire y tierra en la zona desértica y localidades aledañas al municipio, con el fin de dar tranquilidad a los habitantes de esta región.
Los hechos de violencia desatada como el registrado en Caborca o antes en Magdalena ya no asombran a los sonorenses, quienes han aprendido a vivir entre la ola de violencia entre grupos criminales ante el abandono del gobierno federal, y la impotencia de los policías municipales y estatales para enfrentar a ese narco ejército por falta de personal y armamento.
Por lo anterior, tampoco sorprende que Cajeme aparezca entre los primeros lugares de la ola violencia nacional y mundial.
La radiografía que hizo el secretario de Seguridad Alfonso Durazo Montaño, sobre la imparable ola de asesinatos en Cajeme no es nada nuevo para los sonorenses, porque desde hace semanas el Valle del Yaqui aparece en el ranking de las ciudades más violentas del mundo, y el bavispense no ha hecho nada para rescatarlo combatiendo con todo la inseguridad.
Al presentar el pasado fin de semana un dato estadístico por regiones, Durazo Montaño destacó que Cajeme es de las diez ciudades más violentas de México al dispararse el homicidio doloso 15.4 en la tasa acumulada por cada 100 mil habitantes entre enero y mayo de este año.
La tasa acumulada de Cajeme en asesinatos por cada 100 mil habitantes durante los primeros cinco meses de este año es de 34.3, mientras que el año pasado era de 18.9 por cada 100 mil habitantes.
Solo superan al otrora “Granero de México” ciudades como Manzanillo, Tijuana, Zamora y Ciudad Juárez.
Pese a la grave situación de Cajeme en el narco mapa de ejecuciones, Durazo Montaño ni se ha parado en el Valle del Yaqui como tampoco lo ha hecho en Caborca para ofrecer su apoyo con la Guardia Nacional, entregar mayor equipo de seguridad o anunciar ampliar recursos financieros del Fondo de Seguridad Municipal.
Para que vean de que color pinta el rojo en el Valle del Yaqui, hasta el pasado 6 de junio se reportaban 13 ejecuciones, dos asesinatos por día, con escenas macabras con cuerpos aventados en plena calle o en el monte con el tiro de gracia y previa tortura, descuartizados de sus miembros, o decapitados como el del empresario del Parque Industrial encontrado muerto a bordo de su camioneta.
Además, tres periodistas han sido asesinados en Cajeme en estos meses en una falta de seguridad angustiante al fallar la estrategia de Durazo Montaño de colocar mandos militares en las corporaciones de Seguridad Pública del Valle del Yaqui y de otros municipios, siendo en tierras yaquis donde en enero pasado el coronel retirado del Ejército Mexicano Jorge Manuel Solís Casanova, renunció por ser incapaz de frenar la violencia, siendo relevado por el comandante Francisco Cano Castro, a quien el alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado, se había resistido a cambiar por un mando militar en agosto del año pasado.
En el “Mapa de la violencia” presentado por Durazo Montaño en el país destaca Cajeme y Guaymas en color rojo en el que considera “Mapa de calor” del homicidio doloso elaborado de diciembre a mayo de este año por el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública.
En Sonora se cometieron 596 homicidios dolosos durante los primeros cinco meses del año, colocándose en el noveno lugar después de la Ciudad de México a nivel nacional, a pesar de los esfuerzos de la gobernadora Claudia Pavlovich para enfrentar al crimen organizado.
Los estados que lideran en homicidios dolosos son Guanajuato, Estado de México, Baja California, Chihuahua, Jalisco y Michoacán.
En lugar de preocuparse y no solo reportar dichos y estadísticas de ola de asesinatos, el secretario Durazo Montaño debería de presentar hechos de resultados concretos para disminuir el flagelo del narcotráfico que sigue azotando al país solapado por el gobierno federal. Con esos datos de ola de asesinatos en el país, nadie cree el cuento de que México “ya está en el punto de inflexión en inseguridad” o que las alzas y bajas en homicidios dolosos “estén dentro de una línea de contención en una tendencia histórica”.
Contrasta con el optimismo de Durazo Montaño, los datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal que señaló hace varias semanas que México concentra casi el 40 por ciento de las ciudades más violentas del mundo, pues los primeros cinco lugares del ranking mundial de la violencia están ocupadas por urbes mexicanas.
Las ciudades más violetas del mundo destacan en México a Tijuana, le siguen Ciudad Juárez, Chihuahua; Uruapan, Michoacán; Irapuato, Guanajuato y Ciudad Obregón, Sonora.
El ranking realizado por dicha organización analiza la incidencia de los homicidios ocurridos en todo el mundo y se conforma por las 50 ciudades con las mayores tasas por cada 100 mil habitantes, 19 de ellas son mexicanas.
Pero así como está de rojo Cajeme, en esos colores también anda Guaymas, donde ni los policías se salvan de ser ejecutados al ser asesinados 5 policías en el 2018, 9 agentes en el 2019 y hasta mayo de este año ya se registraban 6 policía asesinados y hasta la casa de la alcaldesa Sara Valle Dessens fue baleada.
De ese pelo está la narco violencia en Sonora, entidad que quiere gobernar Durazo Montaño, pero no hace nada para apoyar en el combate a la inseguridad, por lo que no lo duden que en campaña por la gubernatura en el 2021 se le carguen los muertitos, no teniendo la culpa el indio sino quien lo hizo compadre al ordenarle “abrazos no balazos”. Y el jefe manda.
DEMANDA CLAUDIA ABRIR MAS BANCOS
Ante las largas filas al exterior de algunos bancos, la gobernadora Claudia Pavlovich solicitó a las instituciones bancarias abrir más sucursales para evitar exponer al sol y a la pandemia a los ciudadanos usuarios de los servicios bancarios.
La gobernadora Pavlovich dijo que ampliará la solicitud a la Asociación de Bancos de México, para que las instituciones financieras diseñen nuevos mecanismos para hacer más expedita y segura la atención de las personas que acuden a sus instalaciones.
Las largas colas de personas para entrar a los bancos que se ven cada día son una incongruencia para el programa de sana distancia para combatir la pandemia del Coronavirus, al igual que las colas para pagar los servicios de agua potable, las aglomeraciones en el transporte urbano, en los puestos de comida y en los mercados municipales, hasta ahora para comprar hielo por la decisión de Salud de prohibir la entrega de hielo en la compra de cerveza en las tiendas de conveniencia por el contagio del cucharón del virus asiático como si al entrar el consumidor no tocara las puertas. ([email protected])

Comentarios

Comenta ésta nota

Su correo no será publicado, son obligatorios los campos marcados con: *