¿De dónde salieron tantos viejitos en Hermosillo?



Los recuerdos y anécdotas del Hermosillo viejo, de los seres queridos que ya se fueron y un sinfín de experiencias; salieron a relucir en esta ciudad durante los primeros cuatro días del Plan Nacional de Vacunación a las personas de la tercera edad.


Con todo y que el primer día -en que se activó esta campaña- hubo algunos inconvenientes por para organizar a tanta gente, se puede decir que durante el resto de la semana no hubo contratiempos y cundió la satisfacción masiva de que, a nuestros queridos viejos, les pusieron la primera dosis de inmunidad en contra del coronavirus.


Los centros de vacunación coordinados por la Federación y cuyas instalaciones son propiedad del Gobierno Estatal, Ayuntamiento, Universidad de Sonora y demás instituciones escolares; estuvieron abarrotados por nuestros abuelos que eran guiados por un familiar que por lo general resultaba ser quien los cuida actualmente, o con quien viven.


Por lo que me platicó mi amá Panchita, mis tías y tíos, compadres y deportistas veteranos con los que he hecho comunicación en estos días; la atención del personal de salud fue excelente y con un trato sumamente humano.


Aunque debemos admitir que, de las pocas situaciones que pudieron haber manchado el buen desarrollo del programa de vacunación (lo cual no resultó así), fue la presencia de los Servidores de la Nación vestidos con chaleco de color guinda que estuvieron levantando datos y hasta pidiendo las credenciales del INE a los pobres viejos que en su mayoría hicieron fila por unos minutos al raso del sol.


Pero eso, la verdad, fue lo de menos.


Ya que las conversaciones del Hermosillo antiguo fueron constantes entre nuestros adultos mayores que según los números del Inegi, se aproximan a los 100 mil en el casco urbano y áreas rurales de este municipio. Incluyendo Costa y Bahía de Kino.


Empresas que fueron fuentes de empleo y las cuales ya desaparecieron, terrenos que antes eran baldíos y ahora son estacionamientos, campos deportivos convertidos en escuelas, centros hábitat donde antes ni siquiera había calles y muchas anécdotas más; estuvieron recordando con cubre bocas los adultos que en su mayoría son beneficiarios de las pensiones que otorga el Gobierno Federal.


Además de otras jubilaciones por tantos años de trabajo.


Gracias a que muchos de ellos pudieron fortalecer su patrimonio familiar para llegar a esta edad, hicieron su arribo en carro con un acompañante descendiente (como dijimos líneas arriba), así fueran hijos, nietos, bisnietos o sobrinos.


Mientras que otros se vieron en la necesidad de hacer un gasto extraordinario para pagar un taxi o un Uber; lo cual sirvió para que trajeran a su memoria el recordado servicio de traslado que ofrecían primeramente los llamados “peseros” (porque cobraban un peso); y después los camiones azules que administraba el Ayuntamiento de Hermosillo y cuyo boletito verde al subir costaba 50 centavos.


La Secretaría de Salud en Sonora a cargo de Enrique Claussen Iberri, ha tenido un excelente desempeño antes y durante la vacunación; y mejores fueran los resultados si el Gobierno Federal se hubiera aplicado igual desde que empezó la pandemia en México.


Porque de esa manera, no hubiéramos tenido las consecuencias tan lamentables que hemos sufrido.


De eso mejor ni hablamos; porque ya sentimos que estamos en otra etapa.


Con el propósito de evitar que nos pueda pegar más duro lo que podría ser el segundo rebrote o tercera ola de esta pandemia, en una reunión virtual que tuvo la gobernadora Claudia Pavlovich con parte del Gabinete Federal y con sus homólogos de otros estados, hizo hincapié en la necesidad de vacunar urgentemente a todo el personal que trabaja en los hospitales y/o clínicas de atención a enfermos del coronavirus.


En un recorrido de supervisión en las jornadas de vacunación durante la semana pasada, la Mandataria Estatal constató el caso de una enfermera que no había sido vacunada contra el coronavirus; pese a que se encontraba trabajando en lo que se dice la primera línea.


La también presidenta de la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago) -y que también podríamos considerar como la primera aliada que tenemos los sonorenses en esta lucha-, reconoció un avance en el proceso de inmunización; sin embargo se mostró preocupada porque al menos en Sonora solo llevamos un 12% de la población que debe ser vacunada.


Considerando a los sonorenses que deben ser vacunados, por supuesto.


En ese sentido, creo también, se deben de atender las recomendaciones de Enrique Claussen Iberri, quien sigue suplicando para que todos los adultos mayores se cuiden tal y como si no hubieran sido vacunados; ya que la inmunización en el cuerpo humano se hace efectiva después de dos semanas ¡de haber recibido la segunda dosis!


Por esa razón, el funcionario dio a conocer que hay cinco municipios en amarillo dentro del semáforo epidemiológico, los cuales podrían pasar a color naranja; siendo estos Guaymas, Huatabampo, Hermosillo, Ciudad Obregón y Empalme.


Regiones que no solamente estarían afectados en su salud; sino también en su economía, por las restricciones a los negocios y puntos de concentración.


De acuerdo a lo declarado por el presidente Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia matutina del pasado viernes, en próximas fechas -y a la par de aplicar la segunda dosis a los adultos mayores de todo el país-, también se estará iniciando con la vacunación de dosis única y de marca Cansino a los maestros de las escuelas públicas y particulares.


Esto con el fin de reiniciar en breve las clases presenciales en todos los niveles educativos.


Lamentablemente y registrándose una incongruencia más en lo que se hace llamar la Cuarta Transformación (4T), el Mandatario de la Nación rechazó de nueva cuenta que se vaya a aplicar de manera inmediata el programa de vacunación al personal médico de los hospitales privados del país.


Según cifras que se han publicado en redes sociales, son alrededor de 30 mil médicos del sector privado de toda la república a quienes les falta la inmunización.


¡Chihuahua!


Y eso que el año pasado -y en medio de la pandemia-, se firmó en Palacio Nacional un acuerdo con los hospitales particulares para que brindaran atención médica a la población abierta -que no cuenta con servicios médicos, por supuesto-.


Para concluir con estos comentarios, seguimos confiando en que los efectos de la Semana Santa y Semana Diabla no sean tan severos como se han estado proyectando.


Los filtros de revisión instalados en las salidas y entradas de las diferentes ciudades y centros turísticos de Sonora, fueron la estrategia más conveniente que pudieron emprender los Ayuntamientos y el Gobierno del Estado.


En el caso de Hermosillo, esas acciones fueron encabezadas en su momento por la alcaldesa ahora con licencia, Célida López Cárdenas, quien busca el voto de la población para reelegirse; siendo sustituida por el maestro Fermín González Gaxiola.


Independientemente de que ya pasó el período vacacional, sirva de nueva cuenta la recomendación para seguirnos cuidando con las medias preventivas que han dicho hasta el cansancio nuestras autoridades de salud.


Y si usted, por casualidad -o constantemente- se encuentra alguna persona que no traiga puesto el cubre bocas en el interior de una tienda u otra instalación cerrada, mi sugerencia es que mejor se retire del lugar; ya que pedirle que lo use, sería como buscarle pleito (porque así lo ven ellos y son muy groseros).


Que tengan muy buena semana.



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