Revisar el tratamiento penal de los menores involucrados en delitos de extrema violencia y alto impacto propuso el fiscal general de Justicia del Estado de Sonora, Gustavo Rómulo Salas Chávez, ante el cambio que ha registrado el fenómeno criminal y el creciente involucramiento de adolescentes en actividades delictivas.
El titular de la Fgjes señaló que los menores están siendo incorporados a las filas de la delincuencia por asociación, aspiración o mediante reclutamiento, situación que, dijo, no es exclusiva de Sonora.
Salas Chávez informó que el Gobierno del Estado planteó ante la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia la necesidad de revisar el capítulo relacionado con los menores de edad que participan en conductas delictivas.
Aclaró que no se trata de criminalizar a los jóvenes, sino de analizar si el marco jurídico requiere modificaciones para permitir una actuación diferenciada en aquellos casos en que adolescentes estén relacionados con delitos que afecten gravemente la seguridad o sean cometidos con extrema violencia.
Como una posibilidad, mencionó la imputabilidad casuística, es decir, que cada caso sea revisado de manera particular y no se aplique el mismo criterio a todos los menores.
“Es decir, no un solo rasero, no incorporar a las filas del penalismo de un solo rasero a los menores, pero sí, caso por caso, analizarlos”, señaló.
El fiscal consideró que los adolescentes involucrados en hechos de extrema gravedad podrían ser sujetos de un esquema jurídico diferente al actual, siempre con las garantías y beneficios que correspondan, pero con una regulación distinta cuando las circunstancias del caso así lo ameriten.
Salas Chávez sostuvo que el fenómeno criminológico ha cambiado y, por ello, consideró necesario revisar y adaptar el marco legal para responder a las nuevas formas de participación de menores en actividades delictivas.
“Hoy ha cambiado el fenómeno criminológico, y también tenemos que adaptar nuestro marco legal correspondiente”, puntualizó.
Sol de Hermosillo