LA JORNADA
Hermosillo. A 12 años del derrame de residuos tóxicos de la minera Buenavista del Cobre, filial de Grupo México, que contaminó los ríos Sonora y Bacanuchi, el gobierno federal inició este jueves los trabajos de remediación ambiental de la cuenca, con la meta de retirar 100 mil toneladas de suelo contaminado y recuperar las condiciones ambientales de la región.
De acuerdo con la información presentada, el programa contempla cinco frentes de trabajo en distintos puntos de la cuenca, la toma de 800 muestras de suelo a lo largo de 288 kilómetros y la instalación de campamentos en Ures, Aconchi y Huépac. Las labores principales están previstas para concluir en 87 días, mientras que la supervisión se prolongará hasta enero de 2027.
Ileana Villalobos Estrada, subsecretaria de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), presentó el proyecto ante autoridades municipales y representantes de los comités de cuenca, a quienes aseguró que las comunidades participarán en el seguimiento de las acciones y que sus observaciones serán consideradas durante el proceso.
“Lo importante es hacer un trabajo técnico, escrupuloso, que permita a los habitantes de la cuenca recuperar sus condiciones de vida, en términos de calidad del agua, del aire y del suelo”, afirmó la funcionaria, quien señaló que habrá reuniones de evaluación cada dos semanas en los lugares que determinen los propios habitantes.
Mariana Boy Tamborrell, titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), sostuvo que el inicio de las labores representa un avance en los compromisos asumidos por el gobierno de México con las comunidades afectadas, después de más de una década de exigencias por la contaminación y sus consecuencias ambientales y sanitarias.
El plan de remediaciónExplicó que la remediación del suelo constituye uno de los tres componentes acordados con los habitantes, junto con las acciones en materia de agua y salud. También reconoció la participación de los comités de cuenca en la identificación de sitios potencialmente contaminados y en la integración de observaciones al programa.
El proceso comenzará con vuelos de drones para recorrer los 288 kilómetros de la cuenca e identificar los puntos donde se recolectarán las muestras. Los análisis estarán a cargo de laboratorios aprobados por la Profepa y acreditados por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA); con los resultados se definirán las áreas que requieren limpieza y el destino de los materiales contaminados.
De acuerdo con el proyecto, los residuos podrán depositarse temporalmente en celdas habilitadas para ese fin o trasladarse a plantas de tratamiento en Nuevo León y Coahuila. El representante legal del consorcio encargado de las obras, César Rueda Pérez, indicó que también se realizarán 35 perforaciones y 900 metros de tomografía para caracterizar las condiciones del suelo.
Una vez concluidas las labores de limpieza, las empresas deberán notificar a la Semarnat para que se dé seguimiento a los resultados. Rueda Pérez aseguró que se tomarán medidas para reducir las molestias a los habitantes y evitar daños en los caminos de las comunidades; incluso, dijo, se buscará mejorar las condiciones de esas vías.
Los trabajos fueron asignados a las empresas Veolia, Semsa y Taesa, que deberán contratar proveedores y trabajadores de la región. Además, conforme al esquema presentado, se contará con un servicio externo de supervisión para verificar que las obras se ejecuten dentro de los plazos establecidos.
Durante la presentación, autoridades municipales de Arizpe, Banámichi, Huépac, Ures y Baviácora consideraron que la explicación del proyecto contribuye a dar certidumbre a la población. Por su parte, integrantes de los comités de cuenca expresaron su disposición a participar en el seguimiento y solicitaron información periódica sobre los avances.
El derrame de 2014El derrame ocurrió el 6 de agosto de 2014, cuando alrededor de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado procedentes de las instalaciones de Buenavista del Cobre llegaron a los ríos Sonora y Bacanuchi. El incidente afectó a comunidades asentadas a lo largo de la cuenca y dio origen a una prolongada exigencia de reparación de los daños, atención a la salud y acceso seguro al agua.
https://dossierpolitico.com/2026/10/15/a-12-anos-del-derrame-de-residuos-toxicos-que-dejo-grupo-mexico-inician-remediacion-en-el-rio-sonora/