Porque los ambientalistas son "un arma de doble filo", en muchos casos entregados a grandes intereses, pescadores de Guaymas ven con preocupación la lucha que aquellos mantienen contra la instalación de la empresa Amigo LNG, sobre todo ahora que están promoviendo restricciones a las actividades productivas en el Golfo de California.
El presidente de la Federación de Cooperativistas del 'Puerto de Guaymas', José de Jesús Presiche Olachea, indicó que aunque sí les preocupa los posibles efectos que pueda generar la instalación de una planta de licuefacción en Guaymas, no pueden confiar del todo en los organismos ambientalistas.
Hay una doble incertidumbre: por un lado, las posibles afectaciones de una terminal gasera y el tránsito de embarcaciones metaneras; por otro, las consecuencias que podría tener una eventual declaratoria del Golfo de California como hábitat crítico, señaló, que implicaría cierre de zonas marinas o actividades en el Mar de Cortés.
“Los ambientalistas son un arma de doble filo”, expresó el dirigente al cuestionar la confianza que puede depositar el sector pesquero en algunas agrupaciones que, desde su perspectiva, inicialmente respaldan las causas de los pescadores o en pro de los recursos naturales, pero después terminan apoyando intereses de organizaciones o empresarios con mayores recursos económicos en detrimento de los trabajadores del mar y de la naturaleza misma.
"Hay ecologistas que pelean verdaderamente la causa ambiental, pero también los hay que se venden al mejor postor", señaló el representante cooperativista.
Presiche Olachea señaló que los pescadores buscan que las autoridades también consideren sus necesidades y el impacto que las decisiones ambientales pueden tener sobre quienes dependen de la captura de especies marinas. Indicó que ya han tomado medidas y preparado escritos para plantear su posición ante el Gobierno.
“Eso significaría dejarnos sin trabajo”, advirtió al referirse a las posibles consecuencias de restricciones que, a su juicio, pudieran afectar las actividades pesqueras en Guaymas, Empalme y otras comunidades del litoral sonorense, al conocer que grupos ambientalistas pretenden se declare hábitat crítico al Golfo de California.
El representante pesquero manifestó también inquietud por la posible instalación de la planta de licuefacción de Amigo LNG en el parque industrial pesquero 'Rodolfo Sánchez Taboada', al considerar que el tránsito de buques vinculados con el transporte de gas podría representar un riesgo adicional para las actividades productivas en el Golfo de California.
La inquietud del sector pesquero ocurre al trascender la iniciativa de más de 30 organizaciones socioambientales que han solicitado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) declarar al Golfo de California como “hábitat crítico”.
Entre esas organizaciones se encuentran Nuestro Futuro, ECO: Expresión Colectiva por la Naturaleza y Oceana. La iniciativa busca fortalecer la protección de la biodiversidad marina ante los riesgos que, según las agrupaciones, representan los proyectos de gas natural licuado, la infraestructura industrial y el tránsito de grandes embarcaciones.
La figura de hábitat crítico está contemplada en la Ley General de Vida Silvestre y permite identificar áreas indispensables para la conservación de especies silvestres en riesgo, por ejemplo, aquellas necesarias para su alimentación, reproducción, crianza, descanso o migración.
Una declaratoria puede dar lugar a medidas especiales de conservación y a condiciones o restricciones para determinadas actividades, dependiendo de la delimitación territorial, las especies protegidas y las disposiciones que establezca la autoridad competente.
"Demandamos que las autoridades no tomen ninguna medida sin consultar a la comunidad pesquera del Golfo de California", puntualizó José de Jesús Presiche Olachea.