+ La lluvia y sus lecciones; funcionan obras de desfogue en el malecón de El Cochórit; en cambio, nuevas edificaciones en San Carlos bloquean flujos pluviales; la rumorología aplasta lo oficial; Karla Córdova visita municipios del 04
Agustín Rodríguez L.
GUAYMAS, Son. - No nos fue tan mal como en otras precipitaciones típicas del ardiente y húmedo septiembre, pero la lluvia deja advertencias de lo que debemos hacer para disfrutarla, no padecerla.
Funcionaron obras en el pasado, otras en el presente, pero debe permanecer la alerta en el diseño del desarrollo urbano, para no lamentar futuros efectos de lo que se haga mal, o no se haga.
La lluvia en Empalme habría superado los 170 milímetros, mientras en Guaymas alcanzaba 60, alta también, pero lo del vecino municipio es talla grande para esta zona de baja precipitación anual. Hizo recordar por qué han ido haciéndose obras de encauzamiento y protección.
Ejemplo, el bordo oriente, reduciendo notablemente inundaciones en la ciudad, pero nada se ha podido hacer en los alrededores del estero. Y ni buscarle en esa área, pues siempre el nivel subirá como corresponde a una zona de inundaciones. Recordemos, allí descarga nuestro río, el Mátape. Nunca debieron permitir sentamientos en el lugar y hoy todo se reduce a remediar efectos.
En Guaymas, decíamos, también fue mucha agua. No extraordinaria. Las cifras grandes inician con Jimena en 2009 y sus casi 740 milímetros en 36 horas. La lluvia del siglo le han llamado. Esta vez no fue tanto, ni por mucho.
Pero “Jimena” volvió impostergables obras importantes tras su dura lección y las recordamos.
Una, el arroyo de la colonia Adolfo de la Huerta, hoy una calle canal muy funcional que cruza la carretera a través de un puente y encuentra un encauce perfecto construido por la empresa del señor Gabriel Véjar, sobre la antigua Aceros de Sonora (Altos Hornos de México); sigue hacia la bahía a través de la planta receptora de combustible de Pemex, que siempre se inunda.
Otra, el arroyo de El Caliche, que se fue haciendo cada vez más angosto al apropiárselo los dueños de negocios sobre Agustín García López para ampliarse, ante la mirada complaciente de autoridades, que a veces eran los mismos.
Queda pendiente hacer algo en Las Delicias, si es que se puede donde hay vivienda, que salta a la Agustín García López y lo vuelve a hacer hacia Avenida Serdán.
O en Las Palmas, en el sur, donde algo se ha remediado, pero continúa como área de inundación que encharca en el entronque del bulevar Benito Juárez y Josefina Boboa lo que descargaba en la bahía en el punto llamado Río Escondido. Ni con ese nombre, pensaron en prevención.
Volvamos a Empalme: funcionaron los vados en la playa El Cochórit. La obra del malecón dejó pasar el agua. No hubo inundación en la parte donde están los juegos y eso sugiere que la misma asesoría técnica en la especialidad debe aplicarse en San Carlos, en el malecón iniciado. No fue así en la desalinizadora, lo que augura más escasez de agua.
Pero, una advertencia en San Carlos: funcionó el arroyo de desfogue en el centro, que descarga al mar. Se miró espectacular.
Pero no funcionó en el desarrollo de bahía San Francisco. Inundó accesos al antiguo Champ´s, el centro comercial de al lado y al complejo Costessa, recién terminado en su primera etapa. Una gran inversión que pasó por alto este “detalle”.
Expertos sugirieron, es momento de reunir información y hacer una práctica hidráulica costera. No fue una lluvia extraordinaria y cuando la haya, habrá consecuencias. Saldrá más barato y más atinado un estudio hidrológico en este momento.
Y llegamos a San José de Guaymas: un puente solucionaría el problema del arroyo que incomunica varios días al poblado –se rodea por el libramiento a Empalme--, pero los técnicos dicen que no se justifica ni social ni económicamente. Es caro y el arroyo es muy eventual. Quizá la mancha urbana al acercarse lo haga posible, suponiendo que no se cometa la barbaridad de construir en el cauce.
No nos fue tan mal, se insiste, pero vuelve la lluvia a darnos una lección de lo que podríamos estar postergando o haciendo mal.
El viejo Centro de la ciudad batalla con la orografía porque se fundó en medio de cerros. A menos que elevemos el nivel de las calles, lo cual obliga a elevar el nivel de las casas, el problema seguirá.
Quienes construyan, piensen por qué, en el pasado, nuestros abuelos cimentaban hasta un metro por encima del suelo.
Finalmente, se debe meditar en cómo están nuestros arroyos y si siguen respetándose sus cauces. No hacerlo, nos condena a sus efectos en futuras lluvias presentes en el pronóstico septembrino, ciclones incluidos.
Y ya sabemos: el agua vuelve a pasar por donde pasaba.
RUMOROLOGÍA A TODO LO QUE DA
La rumorología está en plenitud en estos días previos a destapes y designaciones.
Cada partido la refleja dentro y fuera en el camino de perfilar a sus figuras.
La sugerencia es calmarse y estar atentos a los anuncios oficiales de los comités respectivos, so pena de estar cambiando a cada día nuestro pronóstico en esa interminable competencia por demostrar que somos los más enterados.
Siguen las negociaciones y aunque hay “destapes” de Morena en varios estados del país, en Sonora aún no ocurre. Ya no tarda mientras la rumorología es intensa.
Lo que sí es un hecho, es la acción legal de Movimiento Ciudadano al comenzar el año electoral, que denunció ante el Instituto Nacional Electoral a Morena por actos anticipados de campaña, pues designar a los llamados “coordinadores estatales de la Transformación” sería una estrategia para promover antes de tiempo a quienes competirán por las gubernaturas en 10 estados. ¡Brujo!
La queja presentada este jueves acusa que la presentación de estos perfiles vulnera el principio de equidad y no respeta los tiempos legales. Y “no podemos normalizar que se viole de esa manera la Constitución. Y no permitiremos que Morena se salga con la suya, que es simular cumplir la ley”.
A ver qué hace, y cómo, para evitarlo.
En Guaymas, hay reflejos del tipo. Por ejemplo, el secretario general del PRI, Manuel Barrón, marcó distancia de las siglas al no estar de acuerdo con la presidenta, Lila García, aunque sus cercanos dicen que le prohibieron acercarse.
Esto, mientras Morena no tiene prisa en definir, aunque ya perfila el futuro en lo local y regional.
Y quienes dan seguimiento al futuro de la actual alcaldesa Karla Córdova para 2027, hablan de sus visitas a las comunidades yaquis, nada fuera de lo normal, pues son parte del Municipio que gobierna por segunda vez y con altas calificaciones.
Lo que llama la atención es que hace escalas en Empalme, Bácum o San Ignacio, o invita a alcaldes y alcaldesas de municipios serranos, lo cual confirmaría proyección autorizada desde una muy refrigerada oficina de Hermosillo, para saltar a la diputación federal del 04.
La sugerencia es estar tranquilos. Todos los días aparecen versiones distintas con enfoques que revelan la intención de cada promotor de estos datos.