Por José F. Medina
EL MANOTAZO PRESIDENCIAL
A la luz de los últimos acontecimientos, el poder, las lisonjas, el dinero y la “gran ciudad” hicieron mella en la sonorense Guadalupe Taddei Zavala, presidenta del Instituto Nacional Electoral hasta este lunes, cuando oficialmente presente su renuncia ante la cámara de diputados.
Se trata de la crónica de una renuncia anunciada desde el pasado lunes, cuando el periódico Reforma diera a conocer una serie de presuntas irregularidades en la asignación de contratos para adquirir material electoral, donde se involucra al empresario José Alfredo Hernández Casillas.
Contrario a sus consideraciones dentro del escrito circulado este domingo por la tarde, la salida de la señora Taddei no obedece a una decisión personal, no, que va, obedece a un poder más allá del suyo radicado en la presidencia de la República.
Tal como lo señalamos en Encuadre reciente, el manotazo sobre la mesa que dio la presidenta Sheinbaum sobre el tema durante La Mañanera del pasado viernes, al señalar lacónicamente que en el INE no debiese haber ninguna sombra de corrupción, fue suficiente para que las fuerzas internas del oficialismo empezaran a operar en contra de la permanencia de Taddei Zavala al frente del organismo electoral.
Fue así como diputados y senadores morenistas se pronunciaron este sábado a favor de su renuncia. La enorme presión surtió efecto.
Personalmente lamento mucho cómo termina la carrera en el servicio electoral mexicano de nuestra coterránea, primero, por ser mujer, y segundo, por ser sonorense.
A nadie debiese darle gusto ser testigo de una situación como ésta, independientemente de la gravedad de los señalamientos que pesan sobre ella y su actuar dentro y fuera del INE.
Sin embargo, de manera ineludible, toda acción tiene sus consecuencias. No solo ella debe quedar bajo investigación por evidente -a la luz de los videos hechos públicos- conflicto de interés en el otorgamiento de contratos, sino el empresario implicado y otros funcionarios del INE que aparentemente actuaron al margen de las reglas establecidas.
A continuación, reproduzco parcialmente el escrito donde la señora Taddei Zavala hace pública su renuncia, dejándolo a su entera interpretación, mi ciudadanizada lectora, mi credencializado lector:
“En el marco de la cultura democrática de nuestro país, la crítica periodística, el escrutinio público y la conversación digital son expresiones legítimas y necesarias.
Vivimos una etapa de gran velocidad informativa y de intensa conversación en redes, y no soy ajena a los señalamientos que durante los últimos días se han difundido en medios de comunicación y redes sociales donde se han circulado trascendidos, montajes, filtraciones y versiones cuya autenticidad, contexto y propósito como en todos los casos deben verificarse y corroborarse.
En ese sentido, no corresponde anticipar conclusiones: cada señalamiento debe examinarse con evidencia y por las vías institucionales.
La transparencia y el combate a la corrupción solo tienen sentido cuando se ejercen con rigor, imparcialidad y rendición de cuentas, no como consignas selectivas ni como instrumentos de presión.
También debemos cuidar que continúe el debate informado frente a la descalificación. Tengo la convicción de que toda denuncia, cualquiera que sea su origen o la persona a quien se refiera, debe esclarecerse de manera transparente, objetiva y conforme a derecho.
Esta circunstancia me ha llevado a ponderar la importancia que, como siempre he sostenido, tiene el Instituto Nacional Electoral para la vida de México.
La responsabilidad de organizar las elecciones va mucho más allá de cualquier persona. Significa garantizar que la renovación de los poderes públicos se realice de manera pacífica, mediante el voto ciudadano, preservando los valores democráticos y privilegiando, en todo momento, la estabilidad política de nuestro país.
El Instituto Nacional Electoral, y la responsabilidad que tiene frente a México, su estabilidad, credibilidad e independencia son bienes públicos que debemos proteger con serenidad y sentido de Estado.
Es por ello y después de una profunda reflexión, he decidido presentar el día de mañana, (lunes) 26 de octubre, ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, mi renuncia a la responsabilidad que esa Soberanía me confirió en abril de 2023 como Consejera Presidenta del Instituto Nacional Electoral.
Lo hago con serenidad y dignidad, con la tranquilidad de haber dedicado 33 años de mi vida al servicio electoral de México y con la convicción de que la institución continuará cumpliendo con sus responsabilidades constitucionales. La decisión no releva a nadie del deber de esclarecer, con transparencia, rigor y debido proceso, los hechos que deban investigarse.
Las personas cumplimos ciclos. Las instituciones permanecen. La democracia mexicana debe seguir adelante”.
Hasta aquí el documento publicado en la cuenta oficial del INE en X, retomado por los medios de comunicación.
Un mensaje de esos de “librito”.
Insisto: no solamente debe bastar su renuncia, sino lo que sigue: el resultado de las investigaciones, y en su caso, las sanciones correspondientes de todos los implicados.
También a la luz de las revelaciones, se advierte un efecto dominó en algunos institutos estatales electorales, como en el nuestro, donde también se celebraron contratos con el mismo empresario señalado en esta trama de amor, codicia, ambición, poder, relaciones tormentosas, corrupción y mucho, mucho dinero.
Sonora en el escaparate nacional, desafortunadamente para mal. La gobernanza prendida de alfileres.
ENCUADRE PUNZANTE
1). En el Día del Médico, celebrado el pasado 23 de octubre, el Instituto Mexicano del Seguro Social dio a conocer públicamente en redes sociales el monto de las percepciones de un médico familiar, quizá como una forma de decir que sus sueldos son aceptables. Sin embargo, tal medida no causó buena impresión en algunos de sus trabajadores. Y como dicen que el que se lleva se aguanta, en respuesta, empezaron a rolar también en redes el salario de Zoé Robledo, el director general del Seguro Social: 135 mil 810 pesotes mensuales, después de impuestos y deducciones. Nada, pescadito.
2). Los transportistas del país nuevamente salen a la calle para exigir mayor seguridad en carreteras. Este lunes se van a paro nacional. El gobierno federal sufre cada vez que los camioneros realizan este tipo de acciones. Dicen que mal empieza la semana para quien ahorcan en lunes.
CARPE DIEM
Me puedes seguir en FB: José Felipe Medina
También en X: @josefe31, @fm_informativo
Correo electrónico: josefe31@gmail.com