Las consecuencias de una “peda”



Los actos patéticos de Benjamín Hurtado el pasado fin de semana en uno de los locales de la zona comercial más cara de Hermosillo, evidenció nuevamente la clase política y/o empresarial que detenta el poder en lo que se dice ser la Cuarta Transformación (4T) de México.


Envalentonado por haber bebido los tragos suficientes para ponerse bien pedo (¡hic!), trascendió que el Benja golpeó a por lo menos cinco personas que dijeron estaban descuidas en el interior de un restaurant-bar ubicado por el Boulevard Morelos, a la entrada de lo que es la tienda Wal Mart.


Luego de que se hizo el desmadre y llegaron las patrullas para llevarse al presunto rijoso ex Delegado de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la alcaldesa Célida López Cárdenas aclaró -vía redes sociales- que el Ayuntamiento seguirá haciendo respetar la ley a nombre de los hermosillenses que le dieron su voto.


Sin distinción de personas.


Cierto que en otras ocasiones hemos visto este tipo de escándalos relacionados con la prepotencia y el alcohol, pero siendo éstos en la Ciudad de México con Legisladores y/o funcionarios frustrados por algún resultado electoral o desavenencia con otra persona.


Tal y como fue el caso de Eduardo Andrade (hermano del productor musical acusado de violador, Sergio Andrade) que enojado por la derrota Presidencial del PRI en el año 2000, irrumpió los estudios de Televisa y apareció al aire -¡y en vivo!- en el noticiero de Joaquín López Dóriga (¡hic!).


O ¿quién no recuerda las noches de farra del también diputado federal, “Pancho Cachondo”?, quien hasta se olvidaba de sus complejos de obesidad para posar en bikini con todo y sus aproximadamente 140 kilos de pesos.


Acompañado de hermosas edecanes, por supuesto, y su inseparable cerveza o vaso de vino en la mano.


Pero de eso a que, ¿hayamos imaginado algo similar en Hermosillo?


¡Nunca!


Menos de nuestra clase política local.


A raíz de estas situaciones protagonizadas por Benjamín Hurtado (luego de echarse unas cuantas cervezas),  creo -con todo respeto- necesario que acuda a un centro de rehabilitación AA para que se atienda su evidente problema de alcoholismo, al cual los afectados también acusan de una bipolaridad sumamente agresiva porque dicen que a todos quiere golpear.


Me llama la atención que, en las dos ocasiones que se ha sabido públicamente de sus escándalos, siempre aparece en calidad de protectora doña Petra Santos Ortiz, a quien mejor le recomiendan los que saben que busque otro arbolito para que la reubiquen en el puesto público que antes tenía como delgada de Sedatu en Sonora.


Y quizá lo más recomendable para ella, es que lime sus asperezas con el aún secretario nacional de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo Montaño, con quien se ha sabido tiene diferencias fincadas en los últimos dos años.


Este miércoles de enfrente y durante la reunión que tendremos los columnistas de la Mesa Cancún que preside Carlos Rodríguez Pérez, preguntaremos a nuestro invitado y vocero del partido Morena en Sonora, Adolfo Salazar Razo, sobre la situación que prevalece con Benjamín Hurtado y otros personajes de la ex llamada nueva izquierda en México que andan protagonizando actos y /o situaciones incómodas para la 4T.


Bueno.


¿Y qué pasó con Benjamín, el sábado en la noche?


Lo que se supo y que se vio en algunas imágenes, es que se lo llevaron a la Comandancia de Policía y Tránsito Municipal de Hermosillo; toda vez que la misma noche, la Presidenta invitó a aquellas personas presuntamente agredidas que si quieren poner una denuncia, están en todo su derecho de hacerlo.


Ya este domingo por la mañana apareció publicada una fotografía donde aparece el Benja internado en un hospital de la ciudad.


No sabemos si en el CIMA, en el Hospital General del Estado o en el mismo San José, para lo cual solamente tenían que hacer rodar las llantitas de la camilla para cruzar el amplio Boulevard Morelos.


Aunque recordemos:


Del lugar de los hechos, al Benja se lo llevaron sentado en la caja del pick up de una patrulla.


Lo que tampoco se supo si su ingreso al hospital fue para atenderlo por las heridas que pudo haber recibido de los parroquianos y meseros que se supone nada más se defendieron.


O si de plano se internó para curarse la espantosa cruda que ha de haber traído con esa “peda” que lo “transformó”.


Trascendió también que para este lunes por la mañana, en todo su derecho de réplica, Benjamín Hurtado tenía programado ofrecer una conferencia de prensa para dar a conocer su versión sobre los hechos ocurridos el sábado 24 de octubre por la noche.


Estaremos muy al pendiente de lo que se diga en esa reunión.


Pero confiamos más en que ya no se presenten más este tipo de situaciones con Benjamín Hurtado ni con ningún otro hermosillense que quiera tomarse unas cervezas.


Ya que aparte de que están muy caras las multas, se corre un gran peligro por la alta probabilidad de protagonizar un accidente.


Dios guarde la hora.


Seguimos en la semana.

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